Prisión sin fianza para Villar
Ángel María Villar, presidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) desde 1988, y uno de los principales dirigentes de este deporte a escala mundial, ingresó ayer en prisión por la trama corrupta destapada el pasado martes en la Operación Soule. Villar, de 67 años, está imputado por supuestos delitos de corrupción entre particulares, falsedad, administración desleal, apropiación indebida y posible alzamiento de bienes. Junto a él, también fueron enviados a la cárcel madrileña de Soto del Real su hijo Gorka, de 41 años y abogado especialista en derecho deportivo, y el vicepresidente de la Federación y presidente de la territorial tinerfeña, Juan Padrón.
El cuarto detenido en la operación, Ramón Hernández Baussou, secretario de la federación tinerfeña, también va a la cárcel, aunque podrá salir cuando deposite una fianza de 100 mil euros, como solicitó la Fiscalía Anticorrupción.
En una resolución de 44 folios dictada ayer, el juez describe un panorama de corrupción masiva en la Federación. Según Pedraz, al menos desde 2009, Villar creó un entramado que ha permitido la desviación de fondos tanto públicos como privados de la Federación y otros organismos vinculados a ella, como la Fundación y la Mutualidad de Previsión Social de
Futbolistas Españoles (Mupresfe). El magistrado aprecia que se estableció una relación de "clientelismo" tanto en la contratación de personal —que recae en familiares— como en la adjudicación de contratos de suministro a cambio de "determinadas contraprestaciones".
Las acciones judiciales derivan de una denuncia interpuesta el pasado enero ante la Fiscalía Anticorrupción por Jorge Pérez Arias, ex secretario general de la Federación. El auto detalla los "excesos en las facultades de administración" que atribuye a Villar y el "cada vez mayor control" de Gorka en al Federación pese a no tener ningún cargo o vinculación laboral con ella.
Según el magistrado, el máximo responsable federativo aprovechó su posición de dominio y poder de disposición para favorecer a Sport Advisers SL, la sociedad de su hijo Gorka. También maniobró para garantizarse la mayoría en la junta directiva de la Federación premiando a los presidentes de las federaciones que le son afines.
JUEZ PEDRAZ SOSPECHA QUE GORKA LUCRÓ EN 10 COTEJOS
El juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz sospecha que Gorka Villar, hijo del presidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), Ángel María Villar, se benefició de al menos 10 partidos de la selección española contra otras selecciones, de las que acabó percibiendo cobros.
Casos en los que se aprecia "una especie de relación triangular" entre la RFEF, federaciones extranjeras y Sports Advisers SL, la empresa de Gorka Villar, quien, pese a no tener cargo alguno en la federación, participa directamente en algunas negociaciones.
Así lo plasma en el auto en el que ha decretado prisión sin fianza para Ángel María Villar, el vicepresidente de la RFEF, Juan Padrón, y el hijo del primero por montar un entramado para lucrarse de millones de euros.
Uno de los métodos utilizados, según refleja el auto, era el de la organización de partidos amistosos en la época más laureada de la selección española para beneficiar a la empresa del hijo de Villar.
Corea del Sur (en 2010 y 2012), Venezuela (2011), Chile (2008, 2011 y 2013), México (2010), Colombia (2011 y 2017) y Argentina (2009 y 2011) son los partidos bajo sospecha. Los contratos más lucrativos los alcanzó con la Federación Argentina, que pagó a la sociedad 120.000 euros en 2011 y 100.000 en 2012.



















