Villar será inhabilitado por el CSD
Ángel María Villar dejará de ejercer sus funciones como presidente de la Federación Española de Fútbol (FEF) ayer, a última hora de la tarde. Lo hará después de que la comisión directiva del Consejo Superior de Deportes (CSD), presidida por José Ramón Lete, suspenda cautelarmente al dirigente encarcelado por corrupción junto a su hijo Gorka y el vicepresidente económico, Juan Padrón, en la madrileña cárcel de Soto del Real. La comisión directiva del CSD también votará a favor de que todos los imputados que vayan apareciendo corran la misma suerte.
Será la primera vez en 29 años que Villar no pueda ejercer el cargo en el que ha tratado de mantenerse a toda costa como ha certificado el auto del juez Santiago Pedraz. Para que el CSD pueda suspender a Villar ha sido necesario que le abriera expediente el Tribunal Administrativo del Deporte (TAD), tal y como sucedió en la mañana de ayer. El TAD es uno de los últimos reductos de influencia en los que el dirigente vasco se ha apoyado para no ser inhabilitado antes. Hace unas semanas, un dirigente federativo muy cercano al todavía presidente del fútbol español presumía del control que este ejercía sobre el TAD. Los miembros del tribunal ya tenían en sus manos la denuncia sobre la imparcialidad de las territoriales en el último proceso electoral y el dirigente afín a Villar afirmaba sin reparos: “El TAD lo tenemos controlado y por lo de las territoriales no va a pasar nada, lo que de verdad tiene acojonado al presidente es lo del caso Haití”.





















