Fernandes, el brasileño que juega para Rusia
Mario Fernandes, que llegó a disputar un amistoso con la camiseta de Brasil en 2014, jugará mañana en Sochi los cuartos de final del Mundial, con Rusia. Un país en el que "se convirtió en otra persona", después de haber llegado a superar una depresión en su país de nacimiento.
El único partido de este Mundial en el que no ha sido titular fue contra Uruguay (derrota rusa 3-0), cuando los anfitriones estaban ya clasificados para octavos. Su suplente, Igor Smolnikov, apenas estuvo en el campo 36 minutos, hasta que vio una tarjeta roja.
En apenas nueve partidos como internacional, Mario Fernandes, de 27 años y con una habilidad técnica inusual en su actual selección, se ha convertido en un hombre indispensable para Rusia, que jugará el sábado contra Croacia en busca de las semifinales.
Contra España, en los octavos de final, Fernandes hizo "uno de los mejores partidos de su carrera", según llegó a afirmar el diario ruso Sport Express.
"Bebía mucho"
Fueron necesarios cuatro días de búsqueda antes de poder localizar a Mario Fernandes en casa de un tío suyo, a 1.000 kilómetros de Porto Alegre. El joven jugador no había resistido la presión que rodeó su traspaso y fue incluso hospitalizado durante un mes, siendo tratado por una depresión.
"Quería únicamente volver a casa. Sinceramente, no me gusta mucho hablar de este tema, pero diré una cosa: no es divertido", declaró después el jugador ruso, que suele ser reticente a hablar con la prensa.
En 2011, también tuvo problemas: seleccionado por Brasil para un amistoso ante Argentina, el lateral derecho no se presentó nunca en el aeropuerto. "No se sentía cómodo con la idea de jugar en el equipo nacional", justificó entonces su agente, Jorge Machado, aludiendo a "problemas personales".
En el CSKA, Mario Fernandes se ha impuesto como el mejor lateral derecho del campeonato ruso, pero se convirtió sobre todo "en otra persona".
"En Brasil bebía mucho, pasaba la noche en la discoteca, me perdía entrenamientos. Pero al llegar a Moscú supe que había una iglesia brasileña. La gente me ayudó mucho allí y cambié rápidamente", cuenta.
JUGÓ UN PARTIDO CON LA CANARINHA
El Jugador del CSKA Moscú desde 2012, jugó con la Selección en un partido amistoso ganado por el gigante sudamericano (4-0) en octubre de 2014, ante Japón.
Fue su único partido con el equipo brasileño. Le costó todavía un año y medio conseguir la nacionalidad rusa, pero pudo dar el paso y debutó en 2017 con el equipo de Stanislav Cherchesov.
















