Optimizan el protocolo de seguridad para la Copa Libertadores
A 12 días del cotejo que protagonizarán Wilstermann y Athletico Paranaense por Copa Libertadores de América, el estadio Félix Capriles está siendo adaptado para cumplir con los protocolos de seguridad que exige la Conmebol.
En ese contexto, el Servicio Departamental de Deportes (Sedede), la Policía y el club aviador prevén ejecutar un plan dividido en tres zonas de control riguroso dentro y fuera del escenario deportivo. Ayer volvieron a reunirse para pulir detalles y definir otros aspectos que quedaron pendientes tras la última cita de planificación.
Rodrigo Sánchez, director del Sedede cochabambino, explicó que la primera zona está destinada para los futbolistas, cuerpo técnico, árbitros y veedores del cotejo, teniendo como centinelas a cinco efectivos policiales.
La segunda estará emplazada en la tribuna de preferencia, en donde se apostarán los demás integrantes de las delegaciones. En el caso del equipo visitante, sólo podrán acceder a ese sector un total de 10 personas. Esa área estará resguardada por dos uniformados.
La tercera zona será instalada en la parte externa del estadio, es decir, en la puerta de ingreso y los laterales. En ese lugar serán dispersados unos siete efectivos policiales.
Asimismo, Sánchez indicó que unos 138 uniformados complementarán la labor de sus compañeros haciendo cumplir el corte de flujo vehicular en proximidades del estadio.
“Pese a que Wilstermann es el anfitrión, en los papeles nosotros somos los responsables de que las medidas sanitarias se cumplan de acuerdo a las exigencias de la Conmebol”, señaló Sánchez.
El director del Sedede comentó que el sábado ingresarán a la última fase de trabajo de adaptación del estadio Capriles, porque ese día Wilstermann desarrollará el cuarto y último entrenamiento en el terreno de juego.
“Realizaremos labores más específicas, como el marcado de la cancha, la instalaciones de más sillas en las casamatas, además de carpas en ambos sectores, entre otros”, sostuvo.
Sánchez dijo que también está previsto la desinfección de los ambientes que serán utilizados el día del encuentro. La primera fumigación está programada para el lunes 14; mientras que la segunda para el mismo día del cotejo, el martes 15.
Sánchez: “Que no falle nada”
“Que todo salga bien, que no falle nada. Todos van a estar pendientes del partido porque será el primero en el retorno de la Copa Libertadores”, señaló Rodrigo Sánchez, director del Sedede de Cochabamba.
Sánchez dijo que es una gran responsabilidad llevar adelante partidos de talla internacional en medio de una pandemia, pero asumen el desafío con la convicción que todo saldrá de acuerdo a lo planificado.
“Es muy complicado, no hay que descuidar ningún detalle del protocolo de seguridad”, señaló.
El director del Sedede cochabambino informó que el viernes 11 de este mes, en una rueda de prensa, se explicarán los alcances de la seguridad sanitaria a ejecutarse el día del partido.
El martes 14, Wilstermann enfrenta a Paranaense y el 24 del mismo mes el rival de los Rojos será Peñarol de Uruguay.
























