Manto de gemas aspira a ganar en San Sebastián
El filme Manto de gemas, de la cineasta boliviana-mexicana Natalia López Gallardo, competirá en la 70ª edición del Festival de Cine San Sebastián.
La cinta forma parte de la sección Zabaltegi-Tabakalera, la más competitiva del festival porque no existen normas ni limitaciones de estilo o tiempo: cortos, medios largos ficciones, no ficciones, animaciones, series, instalaciones audiovisuales, descubrimientos de futuro y clásicos contemporáneos inéditos en España. Es una sección que da cabida al cine que busca nuevas miradas y formas, una auténtica zona abierta y de riesgo.
Todas las películas optan por el premio Zabaltegi-Tabakalera, que está dotado por 20 mil euros, de los cuales 6 mil van para el director de la película ganadora, y el resto va a las arcas va a la distribuidora del filme en España.
Manto de gemas relata la historia de Isabel, una mujer recién divorciada, quiere ayudar a María, quien busca a su hermana desaparecida, a pesar de que esto suponga poner en peligro su propia vida. En su camino se cruza una policía con un hijo drogadicto.
La ópera prima de López Gallardo, una coproducción mexicano-argentina, es un retrato de la desolación que se vive en muchos lugares de México, donde el límite entre víctimas y victimarios es difuso.
La directora, guionista y montadora de la cinta afirma que llegó a este tema a raíz de encuentros con madres que buscaban a sus hijos en el centro de México.
Cabe recordar que la cinta ganó el Oso de Plata del Jurado de la Berlinale.
Aunque nació en Bolivia, López Gallardo lleva más de 15 años viviendo en México. Como editora ha participado en cuatro importantes proyectos: Luz silenciosa (2007), Post tenebras lux (2010), ambas de Carlos Reygadas; Heli (2014), de Amat Escalante, y Jauja (2014), del argentino Lisandro Alonso.
Tres de esos proyectos son completamente mexicanos. López Gallardo está casada con el cineasta mexicano Carlos Reygadas.
López Gallardo estudió Arquitectura en Bolivia. Al llegar a México se sintió atraída por el séptimo arte, lo que la llevó a ingresar al Centro de Capacitación Cinematográfica (CCC) para estudiar cine de manera formal.
“He vivido en el campo mexicano durante una década y media y he sido testigo del progresivo colapso del tejido social. Tengo dos hijos y me imagino, medio soñando, a través de la niebla, la vida cotidiana de los padres con hijos asesinados o desaparecidos, lo cual es suficiente para traerme la más oscura de las tristezas”, sostuvo la cineasta nacional tras materializar su proyecto y los réditos que le vienen confiriendo el mismo.




















