Megaobras "Bolivia cambia, Evo cumple" en el limbo del gasto público y el abandono

15/07/2019

Jessica Vargas

En 11 años de su aplicación el programa nacional "Bolivia Cambia, Evo Cumple" erogó 15.657 millones de bolivianos para la ejecución de obras a corto plazo a lo largo del territorio nacional. A pesar de las diferentes necesidades, en cada uno de los departamentos, una gran parte, se destina a infraestructura deportiva y educacional. 

Sin embargo, esta cifra respaldada por el Gobierno corresponde también a la ejecución de obras de financiamiento compartido. La preferencia por la construcción de tinglados y canchas se eleva aún más cuando se observan solamente los proyectos ejecutados por la Unidad de Proyectos Especiales (UPRE) que administra estos recursos. 

El programa nació el 2006 con apoyo de la cooperación internacional. Un año más tarde se constituía la UPRE para la administración de estos fonos y la ejecución de obras locales con inversión del Tesoro General de la Nación. 

Desde ese entonces, se han emitido varios decretos supremos que permiten  el manejo de fondos por medio de licitaciones directas, desde el ente gubernamental. 

LOS DATOS QUE MUESTRAN LAS LICITACIONES

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De acuerdo al informe de gestión de agosto de 2018 entre 2007 y julio de 2018, el programa Bolivia cambia, Evo cumple gastó un total de 15.657 millones de bolivianos para la ejecución de 8.797 proyectos.

Del total, se ejecutaron 4.300 proyectos en educación con un gasto de 3.755 millones de bolivianos. Mientras que en deporte se ejecutaron 1.781 empleando 6.353 millones de bolivianos, según los datos que figuran en el informe de gestión del 2018.

En el Sistema de Contrataciones del Estado figuran alrededor de 130 proyectos para la ejecución de canchas deportivas licitadas de manera directa. En promedio el costo oscila entre el millón y los 4,7 millones de bolivianos.

En Cochabamba solo el Distrito 14 cuenta con más de una decena de áreas deportivas ejecutadas con este programa.

Otras presentaron problemas como, en el caso de la ciudad de Sucre, donde se emplazó una cancha en la zona de Valle Hermoso que luego presentó hundimientos y rajaduras en una estructura al estar emplazada sobre un embovedado.

Las megaestructuras de este programa corresponden sobre todo a campos deportivos, cuyo porcentaje de proyectos y financiamiento es el mayor. En Cochabamba entre el 2011 y el 2015 la UPRE destinó 152.697 bolivianos en coliseos y canchas, frente a 119.804 en escuelas, Según un informe realizado por el senador, Oscar Ortiz.

Los proyectos relacionados a educación también son los primeros pero integran desde la construcción de unidades educativas hasta baterías de baños.

El panorama tiende a ser el mismo en el resto del país. En Tarija hasta abril de este año se ejecutaron 84 proyectos por un valor de 350,4 millones de bolivianos en este ámbito. En contraparte, de acuerdo al Sicoes, en el área deportiva, en solo tres coliseos licitados directamente desde la UPRE suman más de 20 millones bolivianos. Un estadio llegó a costar 56 millones de bolivianos.  

Finalmente, está la edificación de  mercados, con obras que suman millones pero no son empleadas en  su totalidad. En el mismo periodo- 2011-2015 solo en tres departamentos en La Paz, Cochabamba y Tarija se gastó 185.771.065 millones de bolivianos de un total de 233.714.864. 

De acuerdo con el Presupuesto General del Estado (PGE) 2019 el Bolivia Cambia suma un 800 millones de bolivianos para esta gestión cuando en el 2011 contaba con 213.713.559 bolivianos.

El asambleísta de Demócratas, Eduardo Sarmiento lamenta que los recursos sean entregados a fondo perdido sin la posibilidad de fiscalizar el proceso por la licitación directa.

"Están bajo una ley especial que los protege y lo peor es que lo hacen con invitación. Son a fondo perdido, ellos dan a la gente que creen conveniente y es prácticamente dinero regalado y condicionado; se supone que son recursos bolivianos que suman los 15  millones y que el Gobierno ha manejado", cuestiona.

Afirma que la mayoría de las infraestructuras se ejecutan sin una planificación, donde prevalecen intereses grupales que no se comparan con las verdaderas  necesidades de los vecinos. Sarmiento puso como ejemplo la construcción de una Sede Sindical para la Federación de Transportistas en San Benito, municipio que está a la espera de una posta de salud. 

En las 132 canchas licitadas por la UPRE desde el 2012, figuran al menos cinco empresas adjudicadas con recurrencia. Sarmiento considera que existen vicios en los contratos a través de invitación directa, desde las que empresas que son elegidas hasta el material que se emplea. 

Esta tabla presenta el detalle de los proyectos de mercados, canchas, coliseos y sedes inscritos por la UPRE en el Sicoes. Sin embargo algunas son de inversión concurrente con recursos municipales, por lo que no se encuentran en esta categoría.

EL ALTO, MERCADOS VACÍOS Y ESCUELAS DETERIORAS

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El interior del mercado Santa Rosa

En la ciudad de El Alto el panorama no es diferente. El imponente mercado Santa Rosa sirve actualmente solo lucir para su estructura.

En medio de pequeñas casas sin fachada, en la avenida Cívica se observa el mercado de tres plantas que desde el cielo simula la forma de una gran cruz andina.

Adentro hay varios bloques para los 500 puestos de venta, de los que, en un día de semana, solo 10 están ocupados. El megamercado costó más de 39,2 millones de bolivianos y fue construido con espacios para guardería con ambientes para juegos y atención de salud, cámara frigorífica, depósitos para productos, patio de comidas, cafetería, entre otros.

La obra fue inaugurada el 2016. En abril de este año, el Ministerio de Desarrollo Rural informó que los productores de la provincia Murillo, ocuparán el mercado. Don Adolfo, sereno el lugar, explica que los días de feria, se llenan algunos puestos de la planta baja. Sin embargo los otros pisos continúan vacíos.

 La instalación de una oficina del Servicio de Identificación Personal (Segip), desde hace unos meses, ha dado por lo menos cierta utilidad esta imponente estructura. "Nadie, nadie venía, ahora ya hay gente", dice una vendedora de la plaza de comida, habilitada en el tercer piso.

Las caseras que ocupan el mercado abierto al frente de Santa Rosa, en otra feria de fruta, verdura y abarrotes, se rehúsan a hablar del problema y se limitan a decir que las dos federaciones de campesinos de las 20 provincias del departamento de La Paz, son los dueños.

El mercado tiene puertas aseguradas con alambre algún vidrio roto y los pasillos están bloqueados con cinta de seguridad para evitar más deterioro. En la parte de atrás de la estructura de 17.752 metros cuadrados, se acumula la basura.

Un panorama semejante muestra el mercado de Villa Tunari, en el Distrito 6. En un miércoles solo están ocupados algunos puestos de la plata baja con productos de reventa y enseres. En el segundo piso está la plaza de comidas donde sí llegan los clientes.

En la puerta reza el letrero "a las hermanas y hermanos que hayan mantenido el mercado campesino coordinar con sus ejecutivos provinciales para su ingreso".  Un dirigente que prefirió no identificarse explicó que los puestos ya están repartidos entre los productores de las 20 provincias, pero no muestran interés de trasladarse por la falta de clientes, explica susceptible. 

En el otro extremo de la ciudad las obras educativas presentan problemas severos que impiden su uso. En Villa Ingenio la unidad educativa Antonio Paredes Candia aparenta ser un lugar abandonado y en desuso, con vidrios roto puertas forzadas y daños en el exterior.

Los severos daños se evidencian a solo dos años de haber sido inaugurada, el 2017 durante la efeméride de El Alto. En esta unidad se invirtió un total de 6, 6 millones cuenta con 15 aulas, una sala de computación, una biblioteca, oficinas administrativas, laboratorios, cocina que aún no pueden ser usadas.

El módulo educativo Tecnológico, Villa Imperial, a pesar de estar funcionando, se ha deteriorado rápidamente, una rajadura divide a un módulo de otro. "Esto pasó a principios del año pasado y ahora es mucho más, yo creo que es error técnico y del asentamiento", explica el director Juan Fernández. 

Al lugar -relata- llegó el personal de la UPRE y la Contraloría para anunciar una investigación, sin embargo ni los padres ni el personal administrativo tuvieron novedades. 

Las placas de estuco que están sobre los ladrillos también se desprenden, el cemento de las gradas se ha "descolado" y no durará ni un año más, dice Fernández. 

Este año será la primera oportunidad en la que los estudiantes se gradúen de ramas tecnológicas debido a que antes no se contaba con equipamiento ni mobiliario adecuando para las prácticas.

EL VALLE, EN LA INCERTIDUMBRE

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Suenan los bombos y platillos, se entona la diana, se firma el contrato y empieza una construcción que nunca acaba o que queda como decoración.

Han pasado casi cuatro años desde que se inauguró el estadio de Chimoré "Hugo Chávez", del programa "Bolivia Cambia, Evo Cumple", con una inversión de 2,7 millones de dólares, graderías, una cancha y una pista que hoy están rodeadas de maleza.

Junto a éste están al menos una treintena de obras en Cochabamba, del mismo programa que depende del Ministerio de la Presidencia, con observaciones, demora o falta de entrega.

Desde el 2007 a agosto del 2018 el Gobierno erogó 3.753 millones de bolivianos para la construcción de proyectos de carácter educativo, social, salud  y deportivo en el marco del programa "Bolivia Cambia, Evo Cumple". 

En el municipio de Quillacollo, según Control Social, hay al menos nueve obras paralizadas desde el 2014, con una inversión que supera los 60 millones de bolivianos.

El representante de esta organización, Richard Fernández explica que se hicieron varias inspecciones a los proyectos con demoras en su entrega. La falta de coordinación entre Estado y vecinos es uno de los factores que identificó como agravante para estas obras en desuso. "Tenemos el matadero, dos unidades educativas, el complejo de ráquetbol, la terminal, son varios los que están paralizados que necesitan millones para funcionar".

En un recorrido que realizó Los Tiempos se pudo evidenciar que el Centro de Acogida del Adulto Mayor se encuentra abandonado, tanto que las telarañas son la única barrera para el ingreso a través del portón.

En el interior cuenta con un generador de energía, habitaciones nuevas, cocina e incluso un espacio con ventanilla que simula una farmacia. Nadie vigila el lugar, algunas chapas cedieron al tiempo y otras ya fueron reemplazadas, antes de su funcionamiento.

Los vecinos son reacios, después de que la maquinaria tuvo que invadir sus sembradíos en el norte de Quillacollo, para aparentar un ingreso.  "Se han abierto campo sobre los terrenos de los comunarios, ahora lo que ellos quieren es que se les reconozca".

La concejal Angelina Zeballos asegura que la población de adultos mayores en este municipio no supera las 100 personas.

Complejo de Ráquetbol, sin estrenar

 El Complejo de Ráquetbol,  con 12 canchas solo sirve, por ahora, para almacenar losetas y cordones de acera, en el patio de atrás.

La obra a dos años de estar concluida se mantiene limpia y prolija por el trabajo del sereno, pero nadie se sienta en sus banquetas ni ha probado la pelota y la raqueta en su interior.

El complejo también fue ejecutado con el programa y la Alcaldía Municipal.

Para que el matadero entre en funcionamiento, según Fernández, se necesitan 3 millones de bolivianos que no estaban previstos por la Alcaldía. Mientras que la terminal ocupa predios en litigio y la parada improvisada de buses del municipio se ha vuelto un suplicio para los conductores y pasajeros.

"Hay proyectos que los hacen a capricho nomás, en eso todos hemos fallado", explica.

MEGAOBRAS EN EL TRÓPICO COCHABAMBINO

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Entre el verde profundo de la vegetación resaltan los campos deportivos de cada municipio del Chapare.

El coliseo suramericano Yungas Chapare, en la comunidad de Paractito fue entregado en junio del 2018 tiene capacidad para 1.600 espectadores, se construyó con una inversión de 5,7 millones de bolivianos y ahora luce las grietas de un frontis cerrado.

Ya en el municipio de Chimoré, el refugio de las graderías del estadio Hugo Chávez, incluso es usado para secar hojas de coca, que al momento de pedir una explicación nadie se anima a hablar. Turriles de asfalto, restos de antenas, chatarra que se puede encontrar en el entorno de una obra que se convirtió en un "adorno" de cemento en medio de frondosos árboles.

Mientras que en Chipiriri, el Centro de Alto Rendimiento sobresale por sus dimensiones si bien hoy en día se utiliza para campeonatos de fútbol escolares, la totalidad de la obra no es aprovechada. La obra fue construida con un monto de 126,4 millones de bolivianos.

Al lado se ubica el estadio Bicentenario que  cuenta con aire acondicionado, gimnasio, amplias cabinas de transmisión, techo y césped sintético en el pasillo de salida de los jugadores, con capacidad para 25.000 espectadores que solamente se dieron cita en un partido de septiembre del 2018 entre Bolívar y The Strongest, su estreno.

La piscina olímpica construida también para los Juegos Suramericanos, ha conservado su estructura en buen estado; sin embargo un miércoles por la mañana, cuando Los Tiempos visitó el centro se encontraba en desuso. A pesar de su magnitud que pretende ser utilizada por los alumnos del trópico, la directora de la Unidad Educativa Che Guevara observa que es difícil para los jóvenes de Chimoré movilizarse hasta Villa Tunari.

"Nos encantaría poder usar, pero para ellos es un costo aparte ir hasta otro municipio", explica Emiliana Santa Cruz.

Megaobras "Bolivia cambia, Evo cumple" en el limbo del gasto público y el abandono

COLISEOS SON PARTE DEL RECLAMO

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Tarija es otra de las ciudades que presenta obras con falencias de gran inversión.

El concejal de Unidos Para Renovar (Unir) Alberto Valdez explicó que desde hace cuatro años hay varias obras deportivas que no fueron entregadas.

“La unidad educativa Santa Ana no se ha entregado todavía, para mí el Alcalde no ha sabido disponer de recursos para las redes de alcantarillado y el equipamiento que tenía comprometido”, explica.

Sin embargo,  además hay otras que necesitan mejoras en la infraestructura y que presentaron defectos tras ser entregadas.

En la Casa de la Educación por ejemplo aparecieron goteras y las paredes se remojaron debido al ingreso del agua.

En San Luis el coliseo que costó más de 4 millones de bolivianos, es uno más de los que quedó sin funcionamiento aún sin ser inaugurado. En esta ocasión la falta de apertura de la infraestructura se debe a que no cuenta con alcantarillado y luz.

Valdez cuestiona que el mecanismo de contratación sea directo. “Lamentablemente son obras asignadas. Eso no debería darse porque no estamos dando alternativas a otras empresas que pueden tener más mérito”.

El abogado Waldemar Peralta que realizó una investigación sobre los “elefantes blancos” de Tarija precisó que existen dos casos emblemáticos en este departamento el Estadio Tonel en el municipio de Uriondo con un costo de 33,9 millones de bolivianos.

El segundo es el Estadio departamental Guadalupano, construido en Entre Ríos, con un costo de 56 millones de bolivianos, con capacidad de 12.570 espectadores. La población estimada del municipio es de 4.000 habitantes. “Estas son obras que no tenían ningún sentido. En Yacuiba hay un rodeo que se usa solo una vez al año”, comenta.

"Bolivia es un cementerio de los elefantes blancos y la capital es Tarija. En Bolivia existe un conjunto de inversiones que se han hecho al calor político y electoral y estas obras son la muestra del problema estructural que está fuera de la planificación", completa.

La senadora de Demócratas, Maria Elva Pinckert asegura que con el programa, el presidente Evo Morales se ha convertido en "el Alcalde mayor" sin conocer la necesidad de los barrios. 

Desde hace dos años Pinckert denunció que en los municipios del entorno de Santa Cruz, entre ellos Mineros y Fernández Alonso, existen obras abandonadas, entre ellas dos coliseos municipales. 

La respuesta a la petición de informe escrito remitida por el alcalde de Fernández Alonso, Inocencio Cruz da cuenta de que la construcción del coliseo municipal quedó paralizada después de que la UPRE rescindiera contrato con la empresa ejecutora por incumplir el cronograma sin justificación. 

En suma la empresa había presentado una boleta de garantía falsa. Tras el hecho la UPRE "desahucia seguir financiando el proyecto" por lo que el Gobierno Municipal busca fondos para concluir el techado y la obra fina de la estructura. 

Pinckert asegura que con las intervenciones de la UPRE no existe transparencia en el proceso de litación. 

"En Santa Cruz hay en varios municipios que están con obras por terminar pero que nadie se hace cargo, ni Alcaldía ni Gobierno". 

En Montero un mercado construido con el programa "Bolivia cambia", con 30 millones de bolivianos funciona como oficina para la Alcaldía. 

En la capital, lamentan obras inconclusas

En Sucre, Chuquisaca, los vecinos tienen sentimientos encontrados sobre la función de las obras que se reciben en el marco de este programa gubernamental. 

Facundo Quintasi Mamani, de la zona de Valle Hermoso, donde se contruyó una cancha sintética sobre un embovedado, lamenta que la obra se haya hundido al no prever la situación del terreno. 

La cancha fue inaugurada por el presidente Evo Morales y tuvo una inversión aproximada de un millón de bolivianos. "La obra solo nos ha durado dos años después se ha hundido se ha rajado y ha desaparecido, creo que no han hecho estudio de suelos", comenta el vecino. 

El concejal Aldo Bilbao contó que la obra fue de las primeras que se inauguraron en Sucre, que costó alrededor de un millón de bolivianos. "El dinero ya se ha perdido al ser una falla geológica". 

En el barrio 25 de mayo  la construcción de una cancha sintética quedó en el colocado de la piedra fundamental. "El presidente Evo nos ha dicho que iba a hacer una cancha de (pasto) sintético han pasado tantos años y no sabemos que ha pasado", explica la vecina del lugar, Silveria Condori. 

En el terreno antes era aprovechado como una cancha de tierra, solo se removió la tierra, se echaron piedras y la obra se paralizó. Los vecinos y estudiantes de la unidad educativa contigua quedaron perjudicados, dejaron de hacer campeonatos y aprovechar el espacio. "Todos los presidentes del vecindario han caminado para rehacer la obra, han intentado levantar la piedra pero han dicho que nos iban a denunciar, que no podemos tocar", explica Claudia Quevedo. 

El proyecto data del 2012, los vecinos lamentan que aún no se pueda concluir su ejecución. 

Eduardo Campos exasambleísta de Oruro presentó hace cuatro años una denuncia donde se mencionaba que alrededor de 100 obras del programa en mal estado o inconclusas.

“Había una obra que estaba en la frontera que era de danza, al poco tiempo de su conclusión estaban rotas las ventanas, los azulejos afuera, incluso hicimos un informe al respecto, haría también algún tinglado se cayó”, recuerda.

El exasambleísta visitó 13 lugares entre canchas, infraestructuras para kínder, centros que quedaron en el abandono. “En Oruro hay canchas en la plena puna, donde no corresponde”.

Recientemente la concejal de Oruro, Denisse Villca denunció  que una unidad educativa para El Choro ejecutada con recursos de la UPRE, fue construida sobre el área extensiva del Gobierno Municipal de Oruro.

La Unidad Educativa Villa Challacollo fue ejecutada por el municipio de El Choro fue edificada en una zona de conflicto sin el respaldo del derecho propietario del predio.

Marco legal

El programa Bolivia cambia Evo cumple inició el 2007 con la creación de la Unidad de Proyectos Especiales a través del Decreto Supremo 29091, para apoyar la implementación de proyectos especiales en el ámbito municipal, regional y  social.

El año 2011 el Gobierno emitió el Decreto Supremo 0913 para establecer la asignación de recursos al programa “Bolivia Cambia” y sus mecanismos de ejecución.

Poco después se emitió el Decreto Supremo 932 de 16 de julio de 2011, que autoriza al Ministerio de la Presidencia través de la UPRE, realizar transferencias público –privadas, para la ejecución de proyectos del programa Bolivia Cambia financiados con recursos de TGN y otros mediante resolución ministerial.

Mientras que el 2015 el presidente Evo Morales emite el Decreto Supremo 2511 en el que además de autorizar la suscripción de acuerdos y la contratación directa de obras, bienes y servicios y formalizar el proceso.

La senadora Maria Elva Pinckert lamenta que el programa cuente con normas propias que blinden su ejecución. La dificultad de control derivó en problemas de ejecución que obligaron al Gobierno a ordenar la fiscalización de las obras. 

Solamente en esta gestión se emitieron dos decretos, para  la fiscalización de escuelas y obras deportivas elaboradas con presupuesto de la Unidad de Proyectos Especiales (UPRE), exigiendo al Ministerio de Deportes y Educación que se destine 2,5 millones de bolivianos y 432.341 bolivianos,  para las auditorías de 43 obras. 

Entre las infraestructuras observadas están la Unidad Educativa Técnico Humanística "Nacional San Isidro", y el tinglado y graderías de la Unidad Educativa Otto Felipe Braun y la menciona Antonio Paredes Candia. 

Análisis

Juan Cabrera-Experto urbanista

No se desarrollan planes urbanos

Luego de la década de 1980 cuando el mercado libre y desregulado se institucionalizó en Bolivia, el Estado se redujo y dejó a éste una serie de responsabilidades, entre ellas la gestión de la ciudad. Los planes urbanísticos que disponían el tiempo y espacio de las intervenciones en función a una visión de ciudad desaparecieron. El ordenamiento territorial de 1990 se centró en lograr áreas rurales productivas y dejó al libre albedrío las urbes.

Esta misma década se implementó la participación popular, y gracias a esta medida, la opinión del vecino (o dirigente de vecino) adquirió valor. Sin embargo, la práctica de participación creó y consolidó escenarios de clientelismo y prebenda. La participación mal llevada permitió una serie de acuerdos entre representantes de población y autoridades para disponer de recursos y financiar obras no necesariamente de prioridad (asfalto antes que servicios, canchas antes de infraestructura, equipamientos en lugares no aptos) y dirigidos sólo a elevar precios de suelos, mostrar que “las obras entran por los ojos” y respaldo político para las partes.

Hoy no se desarrollan planes urbanos, debido a que estos podrían condicionar la inversión pública y limitar las posibilidades de prebenda. La elaboración de los POAs cada año se ha convertido en una práctica clientelar que permite sin horizonte de planificación, salvar la demanda inmediata y pagar el respaldo de sectores o dirigentes.

Es a través de esta reflexión, que es posible explicar la existencia, ubicación, situación y desuso de obras en el país. Al no existir la obligatoriedad de una planificación urbana que condicione y defina el tiempo y espacio de las intervenciones, muchas obras responden al mercado, a la demanda inmediata, al interés privado o político y/o simplemente al capricho de quien detenta el poder.

Créditos redacción: 

Redacción, investigación e infografías: 
Jessica Vargas Quiroga
Colaboración Sucre: 
Álvaro Sotomayor

Créditos fotografía: 

Producción audiovisual : 
Gerardo Bravo
Fotografías: 
Gerardo Bravo, Pablo Rivera, Alex Chipana
Ilustraciones: 
Wilson Cahuaya

"Esta investigación fue realizada en el marco del Fondo Concursable Spotlight VI de Apoyo a la Investigación Periodística en los Medios de Comunicación que impulsa la Fundación Para el Periodismo con el apoyo del European Journalism Centre”.