75 años. Ataques de Hiroshima y Nagasaki, “un horror inexplicable”

11/08/2020

Japón conmemora esta semana el 75º aniversario de los ataques con bomba atómica en Hiroshima y Nagasaki, que mataron a más de 200 mil personas y dejaron a cientos de miles traumatizadas e, incluso, estigmatizadas.

Éstos son algunos datos de aquellos devastadores ataques.

 

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Las bombas

La primera bomba atómica fue lanzada en Hiroshima, en el oeste de Japón, el 6 de agosto de 1945 por un bombardero estadounidense llamado Enola Gay.

La bomba, de entre 13 y 16 kilotones, fue apodada “Niño pequeño”, pero su impacto no fue en absoluto menor.

Se detonó a unos 600 metros de la tierra, con una fuerza equivalente a 15 mil toneladas de TNT, y mató a 140 mil personas. Decenas de miles murieron inmediatamente, mientras que otros muchos fallecieron a causa de las heridas o por enfermedades semanas, meses o años después.

Tres días más tarde, Estados Unidos lanzó otra bomba llamada “Fat Man” (Hombre gordo) en la ciudad de Nagasaki y mató a otras 74 mil personas.

Son las únicas dos ocasiones en las que se han utilizado bombas atómicas durante una guerra.

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Los ataques

Cuando la bomba cayó en Hiroshima, lo primero que vio la gente fue una “intensa bola de fuego”, según el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR).

Se calcula que la temperatura en el epicentro de la explosión alcanzó los 7 mil ºC, que causó quemaduras fatales en un radio de unos tres kilómetros.

Los expertos del CICR afirman que se registraron casos de ceguera permanente o temporal a causa de la intensa luz que despidió la explosión, que también causó otros problemas de visión, como cataratas. El torbellino de calor generado por la explosión prendió fuego a varios kilómetros cuadrados de la ciudad, en gran parte construida con madera. Una tormenta de fuego que consumió todo el oxígeno disponible causó muchas muertes por asfixia.

Se calcula que más de la mitad de las muertes ocurridas en Hiroshima se debieron a quemaduras o estuvieron vinculadas con el fuego.

La explosión provocó una enorme onda expansiva que, en algunas casos, incluso arrastró a personas, literalmente.

Otros murieron en el derrumbe de edificios o por culpa de escombros volantes, que también causaron heridos.

“Recuerdo los cuerpos carbonizados de niños pequeños yaciendo alrededor del hipocentro, como rocas negras”, declaró Koichi Wada, que tenía 18 años cuando Nagasaki fue atacada. 

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Consecuencias de la radiación

Los ataques despidieron una radiación que fue letal, tanto a corto como a largo plazo.

Se registraron enfermedades de origen radiactivo entre muchos de los supervivientes a la explosión y la tormenta de fuego.

Los síntomas de radiación aguda incluyen vómitos, dolor de cabeza, náuseas, diarreas, hemorragia y pérdida del cabello. Muchos de los afectados por radiación murieron en las semanas o meses siguientes al ataque. Los supervivientes, conocidos como “hibakusha”, también experimentaron otros efectos a largo plazo como un alto riesgo de parecer cáncer de tiroides y leucemia, y tanto en Hiroshima como en Nagasaki se han detectado elevados ratios de cáncer.

De las 50 mil personas víctimas de la radiación de ambas ciudades que fueron examinadas por la Fundación japonesa-estadounidense para la investigación de los efectos de la radiación, unas 100 murieron de leucemia y 850 padecieron cáncer derivado de la radiación.

Sin embargo, la fundación no halló ninguna prueba de un “aumento significativo” de anomalías congénitas entre los hijos de los supervivientes. 

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Las repercusiones

Los dos bombardeos sellaron el final del Japón imperial, que capituló el 15 de agosto de 1945, poniendo fin a la Segunda Guerra Mundial.

Entre los historiadores, surgió un debate sobre si esos devastadores bombardeos salvaron vidas en última instancia, al poner fin al conflicto y evitar una invasión terrestre.

Pero esos cálculos significan bien poco para los supervivientes, muchos de los cuales tuvieron que lidiar durante décadas con secuelas físicas y psicológicas, además de con el estigma con el que tuvieron que cargar muchos “hibakusha”.

A pesar de su sufrimiento y de su situación de primeras víctimas de la era atómica, muchos supervivientes fueron rechazados —en particular, para el matrimonio— por los prejuicios en torno a la exposición a la radiación. Tanto los supervivientes como sus apoyos se convirtieron en una de las voces más potentes contra el uso de las armas nucleares, y se reunieron con líderes de todo el mundo para explicar su caso.

El año pasado, el papa Francisco se reunió con varios “hibakusha” durante una visita a Hiroshima y Nagasaki, y rindió homenaje al “horror inexplicable” que padecieron las víctimas de los ataques.

En 2016, Barack Obama se convirtió en el primer presidente estadounidense en el cargo en visitar Hiroshima. No se disculpó por el ataque, pero abrazó a los supervivientes y lanzó un llamado por un mundo sin armas nucleares.

Las fechas clave de la bomba atómica

Del “Proyecto Manhattan” a Hiroshima 

Los bombardeos de Hiroshima y Nagasaki hace 75 años fueron el resultado de seis años de esfuerzos de los científicos estadounidenses y de varios países aliados para fabricar en secreto las primeras bombas atómicas.

Advertencia de Einstein

En 1939, Albert Einstein advierte a Franklin D. Roosevelt de la importancia de la fisión nuclear, descubierta por el químico alemán Otto Hahn, que podría desembocar en la fabricación de “un nuevo tipo de bombas con mucha potencia”. Roosevelt crea un Comité Consultivo sobre el Uranio.

Pearl Harbor

El 7 de diciembre de 1941, la aviación japonesa destruye parte de la flota estadounidense en Pearl Harbor, sin una declaración de guerra. Estados Unidos entra en la Segunda Guerra Mundial.

Comienzo del “Proyecto Manhattan”

En agosto de 1942, Estados Unidos lanza en secreto el “Proyecto Manhattan” para desarrollar una bomba atómica, aprobado en 1941, antes de que el país entrara en la guerra. Le destinó 2 mil millones de dólares.

Al comienzo de 1943, Robert Oppenheimer es nombrado director del laboratorio secreto de Los Álamos (Nuevo México) encargado de conducir el “Proyecto Manhattan”, que reunía a los mejores físicos estadounidenses y británicos, así como a científicos de diversos países europeos que habían huido del nazismo. 

Lista de blancos potenciales 

En la primavera de 1944, los estadounidenses establecieron una lista de una decena de ciudades japonesas, objetivos potenciales del primer bombardeo atómico. La encabezaba Hiroshima, la séptima ciudad más importante de Japón. Kioto fue descartada por su importancia histórica y cultural.

Bombas convencionales

En marzo de 1945, la aviación estadounidense bombardea masivamente Tokio y otras ciudades japonesas con bombas convencionales, causando unos 100 mil muertos en la capital imperial.

Batalla de Okinawa

El 1 de abril comienza la batalla de Okinawa, que causó más de 200 mil muertos civiles y militares japoneses en tres meses, y casi 20 mil bajas entre los soldados estadounidenses. Okinawa sirvió de argumento a las autoridades estadounidenses para justificar el uso de la bomba atómica. El 12 de abril fallece Roosevelt. Harry Truman se convierte en presidente de Estados Unidos. Le informan inmediatamente del “Proyecto Manhattan”.

Capitulación alemana

El 8 de mayo, la capitulación alemana marca el fin de la Segunda Guerra Mundial en Europa. Pero los combates continúan en Asia y el Pacífico.

Primer ensayo estadounidense

Entre mayo y julio, elementos de dos bombas atómicas son transportados a la base estadounidense de Tinián (Islas Marianas), desde donde despegará el bombardero B-29 encargado de lanzarlas sobre Japón.

El 16 de julio, a las 5:30, los estadounidenses llevan a cabo el primer ensayo de una bomba atómica, llamada prueba “Trinity”, cerca de la base aérea de Alamogordo (desierto de Nuevo México), lo que marcó el comienzo de la era nuclear.

El 25 de julio, Harry Truman aprueba el bombardeo atómico de Japón.

Ultimátum aliado

El 26 de julio, al final de la conferencia de Potsdam, los Aliados exhortan a Japón a rendirse incondicionalmente porque de lo contrario el país sufriría una “destrucción rápida y total”. Japón decide “ignorar” el ultimátum.

Hiroshima y Nagasaki

El 6 de agosto, a las 8:15, la aviación estadounidense lanza una bomba atómica de 4,5 toneladas sobre Hiroshima, cuyo saldo a finales de 1945 fue de 140 mil muertos. Truman declara que si los jefes japoneses no aceptan las condiciones de la declaración de Postdam, “pueden esperar una lluvia de destrucción desde el aire como la que nunca se ha visto en esta tierra”.

El 8 de agosto, la Unión Soviética declara la guerra a Japón. El 9 de agosto, a las 11:02, una segunda bomba atómica estadounidense estalla sobre Nagasaki, causando 74 mil muertos el mismo día y hasta finales de 1945.

El 15 de agosto, Japón capitula y poco después quedó bajo tutela estadounidense. Los estadounidenses aceptan mantener al emperador Hirohito en el trono. 

Primera bomba soviética

El 29 de agosto de 1949, cuatro años después de Hiroshima, la URSS hace estallar su primera bomba nuclear en Kazajstán, convirtiéndose en el segundo Estado con armas atómicas.

Créditos redacción: 

Redacción: 
AFP

Créditos infografías: 

Infografías: 
Romane Paredes