Agenda oculta de partidos revela que lo único que buscan es poder

11/08/2020

Este periodo de la pandemia ha desnudado el interés oculto de los partidos y alianzas políticas que tienen para llegar a la silla presidencial, cueste lo que cueste, según analistas políticos. El único interés es llegar o retomar el poder, imponer la “falsa política”, lejos de abordar los verdaderos problemas de la comunidad, peor aún en este periodo de profunda crisis sanitaria, económica y social.

De acuerdo con analistas, al estar en un proceso eleccionario todas las tiendas políticas tienen un único propósito de conquistar las curules para los distintos aspirantes sin considerar la línea que se tenga, es decir de izquierda o derecha, que toman a nombre de la democracia, y  lanzan una serie de propuestas como un señuelo electoral y de manera demagógica.

Paralelamente a la pandemia de Covid-19 que enfrenta Bolivia y todo el mundo, debe batallar el país con la crisis política interna, en la que los partidos políticos o alianzas, en su mayoría, desde un inicio centraron su accionar en llevar adelante los comicios generales anteponiendo este aspecto a la salud.

“La actividad de nuestros políticos se limita a pensar en función de las elecciones, a estar en campaña permanente e ir en busca del pueblo no para conocer sus necesidades ni para tratar de resolver sus problemas, sino para garantizar su elección, y alcanzando su elección, ellos se olvidan del pueblo”, sostuvo la politóloga  Patricia Velasco.

Dijo que muestra de ello es lo que ocurre en esta pandemia, donde no dejan de lado sus intereses  ni  asumen una posición conjunta para superar la crisis sanitaria.

Para el abogado y especialista en procesos electorales, Paul Antonio Coca, los candidatos presidenciales están hablando de temas coyunturales, pero sin propuestas que permitan salir o contener el avance del contagio del coronavirus. “En este instante los partidos políticos más están hablando de un tema coyuntural, manejan ideas que ni siquiera están en su propio programa de gobierno rumbo a las elecciones de lo que va a ser octubre, y resulta que solo están esperando llegar al poder de manera directa o de manera indirecta”, manifestó.

Intereses electorales

Durante todo este periodo de pandemia, candidatos y partidos de oposición, además de utilizar la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP), en este caso el MAS, se dedicaron en exigir a Jeanine Áñez fijar fecha para las elecciones generales, acusándola de esquivar responsabilidades frente a la pandemia Covid-19 y de pretender prolongar su interinato en el poder.

Por ejemplo, Carlos Mesa en junio pasado, ante el anuncio de que Áñez no iba a promulgar la Ley Modificatoria de Postergación de las Elecciones refirió en que la Presidenta no puede ampararse en una supuesta preocupación por proteger la salud pública con cargo al próximo mes de septiembre, cuando de hecho parece haberse rendido a la total incapacidad de su gobierno de proteger la salud de las y los bolivianos.

“Comunidad Ciudadana rechaza tal determinación y considera que la verdadera intención de la Presidenta y su gobierno es prorrogarse en el ejercicio del poder”, señala un comunicado.

Además, Mesa manifestó sobre los 14 años de gobierno del Movimiento Al Socialismo (MAS) y refirió que durante todo ese periodo lo único que hizo fue destruir el sistema sanitario. “Nos solidarizamos con nuestro personal de salud y reiteramos el pedido para que se prioricen sus demandas y se cubran sus necesidades. Tras 14 años de desgobierno, recibimos un sistema en ruinas y colapsado; nos toca reconstruirlo en medio de esta terrible pandemia”, indicó en un momento determinado.

En este periodo de algo más de cuatro meses de la emergencia sanitaria, en principio con la postergación de las elecciones del 3 de mayo, el MAS y sus líderes cuestionaron esta determinación, para posteriormente consensuar que los comicios se realicen el 6 de septiembre, pero para acordar la fecha se tuvo que superar varios “caprichos” del partido azul que intentaba imponer que los comicios sean el 2 de agosto.

Sin embargo, posteriormente antes de que se oficialice la nueva fecha, Evo Morales desde Argentina anunciaba un acuerdo entre el Tribunal Supremo Electoral (TSE) y algunos candidatos, para el 6 de septiembre, fecha que fue ratificada por Salvador Romero en conferencia de prensa junto a varios postulantes a la silla presidencial.

El candidato a la presidencia por  el MAS, Luis Arce, y el expresidente del Estado y actual jefe de campaña por esa misma organización política, Evo Morales, rechazaron una nueva postergación de las elecciones, programadas para el próximo 6 de septiembre.

“La intencionalidad que tiene la derecha es alargar la realización de las elecciones, llevarlas más allá del 2020. Se nos ha arrebatado la democracia en noviembre del año pasado (…) El pueblo boliviano está cifrando su esperanza en las elecciones para solucionar la crisis de la pandemia por un Gobierno que no plantea solución al problema y ahora profundiza la crisis económica en el país”, indicó Arce.

Sin embargo, en esta última decisión de postergación para el 18 de octubre tomada de forma individual por el TSE generó nuevas advertencias del MAS, que de no respetarse la fecha del 6 de septiembre llevarían adelante una serie de movilizaciones, tal cual ocurre actualmente.

“El gobierno de facto quiere ganar más tiempo para continuar con la persecución contra dirigentes sociales y contra candidatos del MAS-IPSP. Esa es otra forma de proscripción. Por eso no quiere elecciones el 6 de septiembre”, tuiteó Morales, que dimitió y se exilió el 10 de noviembre en México y posteriormente en Argentina.

A su vez, los candidatos Jorge Tuto Quiroga y Luis Fernando Camacho, de Libre 21 y Creemos, respectivamente si bien mostraron su predisposición de que los comicios electorales se realicen una vez bajen los contagios de coronavirus y conforme a un informe de una Comisión Científica, también cuestionaron el accionar del Gobierno para enfrentar la pandemia.

Agenda oculta

De acuerdo con un análisis, los partidos o alianzas políticas, particularmente las que encabezan la preferencia electoral actúan acorde a la coyuntura que vive el país por la pandemia, sin considerar la situación de salud que se vive. “Los partidos dejaron de lado el tema, de elaborar un plan de gobierno, dejaron de lado el plano ideológico y únicamente y exclusivamente se dedicaron solo a actuar en base a la coyuntura política”, advirtió Coca.

En tanto, para el constitucionalista José Luis Santistevan, a tiempo de coincidir con Coca, refiere que no le importa al MAS utilizar todos los recursos con tal de llegar o retornar al poder, pero esto no por los ciudadanos sino por ambiciones personales.

“Por un lado, el MAS se alimenta del derramamiento de sangre, no le duele el dolor ajeno ni la vida de la gente. Nos colocará frente a un escenario de acuerdo electoral para realizar las elecciones por encima de la pandemia”, sostuvo.

Para Patricia Velasco, los candidatos por estar entregados al juego electoral, a la competencia por el poder se olvidan de la crítica situación del sistema de salud, que colpasó por la pandemia. “Son algunos grupos que tienen intereses que están atentando contra la salud de los bolivianos, lo único que buscan, en este caso, es retornar al poder a como de lugar y los otros candidatos también buscan hacerse de la silla presidencial”, sostiene.

En su moneto Hugo Celso Felipe Mansilla, estudioso de la realidad política boliviana, identificó a los partidos políticos como instituciones conservadoras, tradicionales y autoritarias en las que prevalecen la influencia del caudillo, el carisma de un jefe, conviviendo con prácticas prebendales, y la tolerancia a la corrupción.

Desde ese enfoque, los términos ‘carisma’, ‘jefaturismo’ y ‘caudillismo’ son asumidos teórica, empírica e indistintamente como “rasgos problemáticos” de la política en Bolivia.

Quiebre

Actualmente, las movilizaciones y medidas que asumen el MAS y sus afines buscan el quiebre de la administración del Estado, así como  imponer nuevamente la presencia del partido azul.

“Se ha descuidado peligrosamente la discusión y concertación y se ha caído en la ambición electoralista y la pugna a las que quiere llevar el MAS para imponer su posición, con la ayuda de un Legislativo que su única tarea es entorpecer la administración del Estado”, indica Velasco.

Paul Antonio Coca señala que todo este proceso de interés de una elección antes que la vida, es producto de la caída del sistema de partidos, que después de más de una década ha podido reponerse. “Vemos que esta crisis de los partidos todavía continúa, en este instante los partidos políticos más están 21hablando de un tema coyuntural, maneja ideas que ni siquiera está en su propio programa de gobierno”, reiteró.

No pueden cuestionar el mandato del TSE

Técnicamente es imposible realizar elecciones el 6 de septiembre, porque los plazos (los días y etapas no alcanzan) son obligatorios. El calendario se suspendió en la etapa 39 (difusión de encuestas y estudios de opinión), siendo más de 100 actividades cumplidas y por cumplir hasta la posesión de nuevas autoridades. 

“El calendario para votar el 18 de octubre ha sido aprobado dentro del término de ley. El mismo quedará al borde para cumplir las etapas hasta el 30 de diciembre”, explica el constitucionalista, José Luis Santistevan.

Por otra parte, cuestionó los intereses de los candidatos por encima de la salud, sin considera que el TSE es el único Órgano del Estado que tiene atribuciones para convocar y llevar elecciones de mandato de fecha fija’.

El Legislativo con afanes electoralistas

Analistas consideran que la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP) es un peligro para la democracia. “Sus actos y leyes solo tienen el objetivo de volver al poder destruyendo la institucionalidad del Estado. La convulsión social y la politización de la pandemia y economía demuestran una vez más que al MAS no les interesa la vida de la gente”, sostiene Santisteban.

Créditos fotografía: 

Fotos: 
Daniel James / Los Tiempos