Maltratados: cuando las víctimas invisibilizadas y calladas son ellos

25/06/2022
Entre obstáculos y vacíos, cada vez más varones agredidos por sus parejas se animan a denunciar pese a la falta de apoyo de instituciones entendidas en la problemática y las restricciones de la Ley 348.

Cristina Cotari

Fortunato, Rubén, Arturo y Henry, son cuatro hombres que no se conocen entre ellos, pero sus vidas coincidieron en algo, fueron víctimas de maltrato por  sus parejas, algo que cuesta creer que existe: mujeres ejerciendo violencia.

Aunque la problemática es invisibilizada y la mayoría de las víctimas todavía prefiere sufrir en silencio por vergüenza al qué dirán los demás en una sociedad boliviana patriarcal donde el hombre figura como el género fuerte y la mujer el débil, cada vez hay más varones que se animan a denunciar pese a los vacíos legales y a los múltiples obstáculos que deben enfrentar para pedir ayuda.

Si bien Bolivia registra una cifra alarmante de violencia contra la mujer que se reporta y difunde casi a diario, también es real que existe, aunque en mínima cantidad, denuncias de hombres agredidos física y emocionalmente por sus esposas, novias o exparejas. 

Wilson Cahuaya
Infografía sobre maltrato contra varones, una problemática poco visible con cifras e iniciativas que luchan para frenar la violencia.

Aunque la Ley  348 en su artículo 5 en el parágrafo 4 establece que la norma se aplica a toda persona en “situación de vulnerabilidad”, desde la Fuerza Especial de Lucha de Contra la Violencia (Felcv) ni los Servicios Legales Integrales Municipales (SLIM)  aseguran  que  esta disposición limita la recepción de denuncias de  varones maltratados.

Fortunato Choque Colque. | Hernán Andia

Historias y testimonios de víctimas

Fortunato Choque C., llora y clama por ver a su niña de 10 años, mientras recuerda el drama que le ha-ce vivir desde hace siete años su exesposa y la madre de sus tres hijos.

— No hay justicia para los hombres, quisiera que haya igual que para las mujeres, nadie nos escucha, ella cada vez me cierra la puerta en la cara cuando quiero ver y contactar a mis hijos, quiero ver a mi hijita, es la súplica de un padre que ya peregrinó por juzgados cinco años para poder ejercer su derecho a la paternidad. 

Aunque confiesa que ya tiene miedo acercarse porque las amenazas de una denuncia falsa por violencia son constantes, Fortunato dice que no piensa rendirse hasta que los operadores de justicia le restituyan la posibilidad de abrazar y dar cariño a sus hijos.

Él se considera una víctima de su expareja y de un sistema judicial corrupto. 

Relató que su sufrimiento comenzó hace siete años con insultos, humillaciones y se agravó el día que se negó a volver con su exesposa y perdonarle una infidelidad.

“Un día ella se fue sin decir nada, me dejó con mis tres hijos, en ese entonces mi hijita tenía como dos añitos, todavía gateaba, fui a hacer la denuncia a la Defensoría, pero no me han hecho caso, lo deje así, ha regresa-do después de dos años como si nada y no le he recibido, entonces me hizo firmar para pagar pensiones”, contó.

Aunque inicialmente sus hijos vivían con él tras el retorno y contacto con la madre estos se fueron a vivir con ella.

“Pagaba las pensiones, pero cuando mi hijo mayor cumplió la mayoría de edad me descuidé porque tampoco me mostraba las notas y su mamá hizo constar eso, inmediatamente sacó una liquidación de 58 mil bolivianos, de ese tiempo y de los dos años que me abandonó más, aunque yo tengo respaldo que me hice cargo de todo”, sostuvo.

Ante la imposibilidad de pagar el monto, Choque indicó que fue aprehendido y encarcelado, situación de la logro salir pagando.

“Mi hijo mayor ya tiene 24 años y hasta vive con su pareja, pero sigo pagando pensiones, les he dado una casa, pero lo vendieron y se fueron, como padre me duele, extraño a mis hijos, sé que su mamá les enseña a odiarme, ahora estoy sin trabajo y preocupado, pero luchando para ver a mi niña”, comentó.

Tras ser engañado por un abogado que no presentó sus descargos en un proceso, Fortunato logró contactarse con otro padre que vivió una experiencia similar, pero recibió orientación en la Fundación Despierta Hombre, una de las pocas que hay en el país que brinda apoyo jurídico y espiritual a progenitores responsables.

Hernán Andia
Los fundadores y padres que recibieron ayuda en la Fundación Despierta Hombre.

El trabajo o tu hijo, la lucha por la custodia compartida

Henry Arévalo, es padre y fundador del colectivo, que en lo que va del año asesora ya asesoró a 50 progenitores y a más de 200 desde su conformación en abril de 2018.

Henry, es una persona clave al igual que Jhonny Torrico y Ronald Blanco en la fundación porque no sólo son los integrantes más antiguos sino los más activos.

Arévalo tomó la decisión de involucrarse en la defensa de padres responsables que sufren por no poder ver a sus hijos, luego de vivir en carne propia esta experiencia y enfrentar una denuncia sin pruebas sobre violencia económica interpuesta por la madre de su hijo, hace seis años.

“Ella presentó una denuncia por Ley 348, por violencia económica, indicando que no compraba comida, que le hice sufrir durante la gestión, entonces la Defensoría me citó y cuando me presenté me llevan a mi casa y verifican que había un quintal de arroz y otros alimentos que no se había usado para preparar alimentos”, aseveró.

Aunque con la inspección y las facturas Henry logró demostrar que no incurrió en violencia económica, no pudo ver a su hijo por lo menos siete meses porque debía demostrar que era una persona estable emocionalmente para convivir con él, según su testimonio.

“El proceso duró cinco meses, me hicieron una valoración psicológica para saber si soy apto para estar con mi hijo, allí me doy cuenta que me estaban quitando mi autoridad de padre, el resultado salió favorable para mí, ella era la que no tenía un vínculo familiar estable”, comentó.

Pese a los resultados, él asegura que pese a todos los antecedentes un juez determinó que acuda a visitas supervisadas para ver a su niño.

De aquella experiencia han pasado seis años, pero el progenitor aún recuerda que para defenderse y ejercer su derecho a la paternidad sufrió, vendió un terreno e invirtió 15 mil dólares para conseguir una custodia compartida.

“Yo no tenía y vendí un terreno para luchar, pero imagínese lo que pasan aquellos papás que son desalojados de la casa y viven al alquiler y les colocan visita supervisada con todo tipo de restricciones, algunos por eso deciden dejarlo así porque en el trabajo no de tan dan permiso, es tu trabajo o tú hijo”, describió.

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El dolor de perder a un hermano

La muerte de Rubén Galarza en el municipio de Vinto, tras ser quemado con gasolina por su pareja es una muestra que la violencia no tiene género, según familiares de la víctima.

La tipificación de delito como homicidio, que es sancionado solo con cinco a 20 años de cárcel, pese a que el hombre agonizó casi un mes con el 55por ciento de su cuerpo herido, genera impotencia en Lucy Galarza, hermana de la víctima.

— Él era como un pare, estaba en las buenas y malas, era alegre, siempre andaba sonriendo, quiero justicia, quiero que tenga los mismos derechos que se le reconoce a una mujer asesinada, dijo al recordar el estado en el que encontró a su hermano el 1 de marzo.

Lucy mencionó que nunca olvidará la madrugada de aquel martes cuando ingresó a la vivienda que compartían su hermano y concubina por la escena que tuvo que presenciar.

“Estaba en un cuarto, al otro extremo de la habitación donde dormía, olía a quemado, y allí estaba él tapado con una frazada sobre un colchón, temblando, gritando de dolor y así lo sacamos para llevarlo a hospital de Vinto, pero luego lo trasladamos al Viedma”, comentó.

Lo que más impactó a la hermana de la víctima es que la pareja que ocasionó las heridas solo se limitó a negar que fuera la autora y no hizo nada para ayudarlo.

Lucy señaló que la concubina humillaba y maltrataba a su hermano, pero este aguantaba en silencio y se negaba a reconocer el problema.

“Cuando a una mujer le hacen algo, salen a marchar, pero cuando es un hombre no hay nada, ¿acaso no tienen todas las personas los mismos derechos?, me lo mataron y la responsable en unos años va salir, quiero justicia”, clamó.

El dolor de perder a su hermano y la noticia de que la responsable podría estar libre en cinco años despierta en los familiares de Rubén sentimientos de impotencia porque la norma sanciona un delito similar en caso de que la víctima sea mujer con 30 años de prisión sin derecho a indulto bajo la figura de feminicidio.

Víctimas denuncian pero desisten por falta de atención

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Piden ajustar la Ley 348 y sancionar alienación parental

El representante de la Organización de Liberación de Esposos Oprimidos (OLEO), Arturo Quispe, señaló que la Ley 348 debe ser ajustada porque vulnera el derecho de presunción de inocencia y el principio de constitucional de igualdad de todos ante la ley.

“Como organización nosotros reclamamos la equidad género con igualdad de derecho, no puede ver diferencia en la sentencia, aquí vemos que se sanciona con 30 años de cárcel de cárcel al hombre por asesinar a una mujer, pero el castigo por ese mismo delito es menor para ellas”, puntualizó.

En tanto que el abogado de la Fundación Despierta Hombre, Jhonny Torrico, cuestionó que la norma básicamente establece que “todo se debe creer a la mujer, y el hombre es quién tiene que probar todo”.

Lamentó que además no se sancione la alienación parental pese a que esta problemática está afectando a los niños, uno de los sectores más vulnerables.

“La alienación parental, es un delito que debería ser sancionado porque de pronto el niño se vuelve espía e informante de la madre y vulnera sus derechos porque lo termina alejando y generando rechazo contra el padre, cuando ese menor debería estar jugando y disfrutando de la convivencia con ambos progenitores”, concluyó.

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Felcv acepta denuncias de varones vulnerables

La  Fuerza Especial de Lucha la Violencia (Felcv) solo recibe denuncias contra varones en situación de vulnerabilidad tal como establece  la Ley 348 en su artículo 5, parágrafo IV, informó la jefe de Seguimiento y Control Operativo de Casos de la institución, Nidia Gutiérrez.

“Nosotros aperturamos casos de varones cuando ellos son de la tercera edad, menores de edad o tienen alguna discapacidad física o mental,  los varones que no entren en esas categorías deben ir a denunciar a la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen, División Personas, allí  no se debería poner ninguna objeción para  atender la denuncia”, remarcó.

Felcv de Cochabamba atiende 60 casos de maltrato contra varones vulnerables

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SLIM solo canaliza los casos a otras instancias

La jefa de los Servicios Legales Integrales Municipales (SLIM) de Cochabamba, Tatiana Herrera,reconoció que reciben solicitudes de atención de varones que denuncias de sus parejas, embargo en el marco de la Ley 348 del  artículo 52  como institución su labor es asistir a mujeres en situación de violencia. 

“Es por esta razón por lo que no podemos atender a los varones, pero se les hace la  respectiva orientación legal y se los deriva a otra instituciones como el Servicio Plurinacional de Asistencia a la Víctima (Sepdavi) y  los Servicios Integrales de Justicia Plurinacional (Sijplu) que sí pueden canalizar  sus solicitudes”,  mencionó la funcionaria. 

OLEO, la organización colabora a varones agredidos hace 20 años en La Paz

El colectivo de Esposos Oprimidos que se conformó en  El Alto para defender  a hombres víctimas de violencia brinda asesora legalmente a varones de diferentes regiones del departamento de La Paz.

OLEO, la organización que defiende a varones maltratados en La Paz

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Arturo Quispe Pucho, de víctima a abogado defensor de hombres maltratados

El hombre de 60 años, lidera la Organización de Liberación de Esposos Oprimidos (OLEO) en El Alto, un movimiento que busca empoderar a más hombre en la lucha contra todo tipo de violencia.

Tras ser arrestado más de 25 veces y soportar años la agresión de su pareja y familiares, Quispe se separó y abrió inicialmente un espacio en Radio Emisoras Unidas para que la población escuche las voces e historias de varones maltratados que peregrinan en dependencias policiales y judiciales en La Paz en busca de un poco de justicia.

Los 20 años de experiencia ayudando a otros varones y la orientación legal que brinda llevaron al fundador de OLEO a recorrer diferentes regiones de La Paz para hacer algo de lo que se siente orgullo: dar la cara por los hombres y defenderlos, aunque la mayoría de las veces el fiscal o juez termine sacando resoluciones favorables a las mujeres sin importar las circunstancias, los antecedentes y las causas del hecho.

En pleno centro de El Alto, la ciudad más joven de Bolivia, Arturo continúa defendiendo a hombres maltratado pese a las burlas e incluso agresiones de algunas activistas que no simpatizan con su pensamiento ni su trabajo.

Asegura que solo en lo que va del año atendió junto a otro abogado 250 casos y aunque no en los últimos años las instituciones no brindan datos oficiales sobre hombres maltratados en algunos seminarios sobre violencia supo que el 10 por ciento de las denuncias que se presentan ante la Fiscalía y la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc) corresponde a varones agredidos por sus parejas.

Arturo Quispe Pucho: Cada vez más hombres se animan a denunciar para defenderse

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Atención en plena urbe alteña

Arturo Quispe, un hombre de 60 años, lidera la organización  que busca empoderar a más hombre en la lucha contra todo tipo de violencia. Su experiencia personal  lo impulsó a estudiar Derecho para apoyar a otras víctimas.

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Instituciones que manejan las denuncias

Créditos redacción: 

Redactor: 
Cristina Cotari

Créditos fotografía: 

Fotógrafo: 
Hernán Andia

Créditos infografías: 

Infografía: 
Wilson Cahuaya

Créditos vídeo: 

Video: 
Ricardo Cruz y Cristina Cotari

Apunte sobre el presente trabajo

El reportaje se desarrolló en el marco  del Fondo Concursable Spotlight XIV de Apoyo a la Investigación Periodística en Medios de Comunicación que impulsa la Fundación Para el Periodismo.