RÍO DE JANEIRO |
El brasileño Thiago Braz, campeón olímpico ayer de salto con garrocha en Río 2016 tras superar 6,03 metros, afirmó que escuchó un mensaje divino en su cabeza que le decía que tenía que superar esa altura.
"La marca de 6,03 la esperaba desde hace mucho tiempo. En competiciones anteriores intenté superar los 6 metros, pero hoy, en unos Juegos Olímpicos, todo es mucho más grande y mucho más sorprendente de lo que esperaba", admitió.