Un estudio del Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal) identifica que el nitrato ingerido en la vida adulta a través del agua del grifo y del agua embotellada podría ser un factor de riesgo de cáncer de próstata, sobre todo en el caso de tumores agresivos y en hombres más jóvenes, aunque "queda mucho camino antes de poder hablar de una relación de causalidad".