La Alcaldía de Cochabamba ratificó ayer su derecho propietario sobre más de 100 hectáreas de terreno en el sector de Caico, en ex Zofraco, ante las crecientes amenazas de avasallamiento. Advirtió con iniciar procesos penales.
Vecinos de los 10 distritos de Quillacollo marcharán e instalarán una vigilia este miércoles 29 de mayo en la Gobernación exigiendo la construcción del asfaltado de la vía Caico-Cotapachi.
Luego de ocho días, los pobladores de Cotapachi resolvieron dar un cuarto intermedio en el bloqueo al botadero de Quillacollo de 12 horas, mientras se aguarda que la Gobernación y la Asamblea Legislativa Departamental (ALD) convoquen a un diálogo para tratar el proyecto del asfaltado de la vía Caico.
Pese al acuerdo suscrito ayer con los dirigentes de los 10 distritos de Quillacollo el bloqueo del botadero continúa y los promontorios con todo tipo de basura aumentan en las calles.
Durante el fin de semana, volvió la tensión en el sindicato agrario Caico tras reportarse actos violentos y destrozos en dos vehículos de comunarios, presuntamente realizados por avasalladores.
Los comunarios del Sindicato Agrario Caico manifestaron que este jueves un grupo de presuntos avasalladores llegó a la serranía del lugar con el afán de asentarse y se enfrentó con petardos, dinamitas y bazucas artesanales.
Los pobladores de Caico, al sur de la ciudad de Cochabamba, protestaron ayer en contra de la Fiscalía Departamental porque los avasallamientos no cesan y tienden a consolidarse ante la impunidad que marca los casos de tráfico de tierras.
Al menos dos personas detenidas sería el resultado de un nuevo enfrentamiento por el avasallamiento de tierras en la zona de Caico, en el extremo sur de la ciudad de Cochabamba, reportaron fuentes policiales.
Los vecinos de Caico Central, en la zona cercana a ex Zofraco, protestaron ayer en el Tribunal de Justicia de Cochabamba en contra de la liberación de un denunciado por avasallamientos en esa zona agraria.
El Sindicato Agrario de Caico marchó este jueves en rechazo al avasallamiento de tierras y la presencia de loteadores armados, debido a que la Policía no actúa en contra de los grupos irregulares a pesar de que hace dos semanas dos uniformados fueron secuestrados en el lugar por los avasalladores.