Hace unos 3.700 millones de años, el cráter Jezero de Marte era un tranquilo lago alimentado por un pequeño río que, tras un repentino cambio del clima, empezó a sufrir inundaciones súbitas y enérgicas que arrastraron grandes rocas desde decenas de kilómetros río arriba hasta el lecho del lago, donde aún permanecen.
La semana pasada, la NASA logró que el robot explorador Perseverance, un vehículo grande y avanzado, llegue a la superficie de Marte. Entre las personas que lograron el hito histórico está Sergio Valdez, un estudiante del conocido profesor boliviano Jaime Escalante.
La certeza sobre la existencia de vida en Marte llegará después de "mucho tiempo y debate", de "largas y durísimas discusiones" que incluso pueden durar años, ha afirmado el profesor Fernando Rull, responsable del sistema de calibración de la sonda espacial Perseverance.
El explorador Perseverance de la NASA ha comenzado ya a enviar señales a la Tierra y a calibrar sus instrumentos tras un exitoso amartizaje que desató el júbilo en muchos lugares del mundo y que ha avivado la esperanza de enviar naves tripuladas al planeta rojo en un futuro cada vez menos lejano; cada vez más parecido a la ficción.