"Ni precio ni peso no se mueven". Así el Gobierno, mediante el viceministro de Comercio, Gustavo Serrano, anunció que el pan se debe mantener el pan a 50 centavos, pese a que los panificadores federados ya han decidido subir a 80 centavos ante la falta de entrega de harina subvencionada.
Tras un día de paro, los panificadores aceptaron la propuesta del Gobierno nacional de subvencionar más insumos para la elaboración del pan de batalla y mantener el precio en 50 centavos este año más, según informó ayer su dirigente, Rubén Ríos.
A pesar del pedido del sector panificador de incrementar el precio de este productos, Empresa de Apoyo a la Producción de Alimentos (Emapa) afirmó que el precio se mantiene en 50 centavos y que la decisión es que no se incremente, por lo que se harán todos los esfuerzos para continuar con la subvención de la harina.
Tras recibir 11.000 quintales (qq) de harina de la Empresa de Apoyo a la Producción de Alimentos (Emapa), la Confederación Nacional de Panificadores Artesanos de Bolivia (Conapabol) descartó un incremento del precio del "pan de batalla" y pidió tranquilidad a las familias.