Entre el rugido lejano de las explosiones y el zumbido de los drones israelíes, cientos de palestinos responden al llamado al rezo de la Gran Mezquita de Omar, en la capital de ciudad de Gaza (norte de la Franja) en el primer día del Aíd al Fitr, la festividad que señala el final de mes sagrado del Ramadán y el segundo consecutivo que los gazatíes viven en guerra.
Los ritos de la peregrinación o "hach" en la ciudad santa de La Meca se desarrollan hoy sin incidentes y entre grandes medidas de seguridad, después de que una avalancha el año pasado causara más de 1.700 muertos.
De Arabia Saudita a Indonesia, más de mil millones de musulmanes empezaron hoy a celebrar el ramadán, una fiesta que se anuncia de nuevo difícil en los países en guerra como Siria.