Irán y las Torres Gemelas
La relación de Arabia Saudita con Al-Qaeda es indirecta pero real; en cambio la de Irán con Al-Qaeda es nula, aparte de la confrontación, que al fin de cuentas es una relación negativa
Hay un caso pintoresco sobre cómo funciona la justicia en este mundo. En este año en curso de 2016, un juez federal en el Estado de Nueva York, de nombre George Daniels, ha condenado a la República Islámica de Irán al pago de 7.500 millones de dólares, más 3.000 millones a aseguradoras. La sentencia no ha sido apelada y se encuentra ejecutoriada. La acusación contra Irán fue por haber dado apoyo material directo a los terroristas que perpetraron el ataque a la Torres Gemelas de Nueva York. El pago debería beneficiar a las familias de los muertos, a las compañías aseguradoras y, de paso, a los abogados de la demanda.
El año pasado, en 2015, el mismo juez Daniels rechazó una demanda similar, pero dirigida contra Arabia Saudita, declarando que no estaba probada. Empero esta segunda vez adujo que, así no hubiese pruebas directas de que el Gobierno iraní estuviese involucrado en el ataque a las Torres Gemelas, era un Gobierno que apoyaba al terrorismo, para el caso a la organización Hizbolláh. Además, adujo que como el Gobierno iraní no se apersonó al proceso ni respondió a la demanda, la sentencia era en rebeldía.
Imagínese el lector; el juez Daniels declaró que en la demanda contra Arabia Saudita no había evidencia de su participación en los ataques a las Torres Gemelas, pero sin más halló culpable a Irán. Éste es un ejemplo de lo que a la antigua se denominaba “justicia del corregidor”. Una vergüenza. Empero bastante semejante a cuando el Estado boliviano decide expropiar algo, y siguiendo la práctica y consejo de los particulares aprovechados con lo ajeno, con el patriótico recurso de no pagar por lo expropiado. Esto no se califica de robo, sino de defensa de los intereses del Estado.
Pasemos a las realidades de fondo, aquellas que no son jurídicas pero sí éticas. Porque justicia y equidad son cosas diferentes.
La relación de Arabia Saudita con Al-Qaeda es indirecta pero real; en cambio la de Irán con Al-Qaeda es nula, aparte de la confrontación, que al fin de cuentas es una relación negativa. Sí puede acusarse al Gobierno iranio del atentado a la mutual israelita en Buenos Aires, de hace bastantes años. Es, en lo que se sabe, el único ataque terrorista de importancia hecho por iranios en este hemisferio americano. En todo caso, nada que ver de los iranios con Al-Qaeda y con las Torres Gemelas.
La pregunta es: ¿Cómo se impugna un fallo ejecutoriado, así a todas luces sea atentatorio a la justicia? Quizá en un tribunal internacional. En todo caso, está visto que lo pretendido es apoderarse de fondos iranios que estén congelados en cuentas en Estados Unidos. Discutir con la justicia injusta es como discutir con el señor corregidor.
El autor es escritor.
Columnas de BERNARDO ELLEFSEN



















