Por la ruta de los volcanes
Texto y fotos: Juan Cristóbal Quiroga
La cordillera occidental de Bolivia que divide el altiplano del país con el desierto de Atacama en Chile presenta una gran cantidad de volcanes, algunos de ellos en actividad, y que pueden ser visitados en una ruta que comienza con el gran volcán Sajama, al norte, y termina en el volcán Licancabur, al extremo suroccidental de nuestro territorio. Esta ruta, además de su atractivo propio, pasa también por algunos de los más icónicos paisajes de Bolivia, como el salar de Uyuni, la laguna Colorada y la laguna Verde.
VOLCÁN SAJAMA
Es el volcán más majestuoso y además la cumbre más alta de Bolivia: 6.542 metros sobre el nivel del mar (msnm). A pocas horas de la ciudad de Oruro o La Paz, por la carretera que va a Chile, llego al Parque Nacional Sajama, donde además de maravillarme con el paisaje, visito el bosque de kewiñas que rodea el volcán, y que es la razón por la que se declaró el primer parque nacional de Bolivia en 1939. Hay lagunas, aguas termales e iglesias de gran valor arquitectónico en los alrededores.
PARINACOTA Y POMERAPE
El siguiente destino está muy próximo. El Parinacota y el Pomerape son dos estratovolcanes (volcanes cónicos de gran altura), de más de 6.000 msnm, que se conocen como los “Payachatas” y se encuentran alineados en la frontera con Chile, por lo que son visitados desde ambos países. Existen muchas leyendas ancestrales en las culturas andinas que hacen referencia a ello, por lo que debieron llamar la atención de los habitantes de la zona desde tiempos remotos.
Ya hacia el sur, en el trayecto hacia el Salar de Uyuni, y por un camino muy poco transitado, aprovecho para visitar las imponentes chullpas de Macaya, que son las únicas tumbas precolombinas pintadas que aún se conservan o han sido restauradas.
THUNUPA
Thunupa, deidad andina del rayo. Este volcán ha sido uno de los más venerados por las culturas andinas desde tiempos antiguos. Alberga cementerios precolombinos llamados chullpares, y una de sus características principales es que se puede subir en movilidad hasta una buena altura y después ascender hasta el cráter. Lo intento, pero la altura y el esfuerzo físico me dejan con las ganas de llegar, y tengo que regresar sin éxito. Pero aun así puedo maravillarme con las mejores vistas del gran salar de Uyuni, que se extiende desde la base del volcán. Desde aquí se inicia un recorrido mucho más conocido por los miles de turistas que visitan el circuito del salar y las lagunas.
FUMAROLAS SOL DE MAÑANA
En el trayecto entre la laguna Colorada y la laguna Verde, en una zona desértica a gran altura, se levantan muchos volcanes y áreas donde se pueden ver fumarolas y géiseres. El lugar más accesible para ver estos fenómenos es Sol de Mañana, donde el frío intenso del altiplano encuentra un infierno de gases y lava al cual se aproximan algunos flamencos para calentarse y, no pocas veces, son devorados por el barro burbujeante. Muy cerca, es posible tomar un descanso del largo viaje en las aguas termales que se encuentran al lado mismo de la ruta. Es necesario después de tantas horas encerrado en la movilidad.
VOLCÁN LICANCABUR
El final del recorrido es una recompensa con vistas únicas. La laguna Verde con sus aguas de color esmeralda intenso y al fondo, el cono casi perfecto del volcán Licancabur, que a su vez tiene en su cráter una laguna que nunca se congela pese a los 5.920 msnm, y que es el hogar de microorganismos que viven en esas condiciones extremas. Su ascenso requiere un esfuerzo físico muy elevado.
Es el momento culminante del viaje, y también el más solemne. A muy pocos kilómetros está Chile. Algo más al sureste, Argentina. Entonces, pienso agradecido en este enclave maravilloso que se ha preservado para nosotros.
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RECORRIDO
La cordillera volcánica en Bolivia se encuentra en el extremo occidental del país, marcando la frontera con Chile. Se pueden hacer recorridos de norte a sur partiendo del Parque Nacional Sajama, que está a pocas horas de la ciudad de La Paz, en carretera asfaltada por la ruta a Arica. Desde ahí, la mayor parte de la ruta es en caminos de tierra, por lo que se requiere ir en movilidades apropiadas para este tipo de terreno. La experiencia es sobre todo panorámica. Sin embargo, con el equipo adecuado y un muy buen estado físico, también se puede complementar con ascensos a los volcanes para observar los cráteres. Esto debe ser realizado con guías profesionales de montaña. Otros volcanes importantes que se pueden observar son el Sabaya, Uturuncu y Ollague.





















