El Senado francés, gracias a la mayoría de derechas en la Cámara Alta aprobó el retraso de la edad mínima de jubilación de 62 a 64 años, el principal punto de la reforma de las pensiones del presidente Emmanuel Macron; mientras que un piquete de sindicalistas, en rechazo a la decisión legislativa, cortó ayer la electricidad a varias obras de los Juegos Olímpicos de París 2024 y al Estadio de Francia.