Desde hace 25 años el mundo vive, que se sepa, la competencia de mayor velocidad de todos los tiempos. En ella quedarían “exa” humilladas las piernas de Usain Bolt o el cerebro de cualquiera de los genios de la memoria y el cálculo humanos. Se trata de la Top 500 de las supercomputadoras. Acá la velocidad se mide en petaflops. Un petaflops (se escribe siempre con “s”) es la unidad de potencia de cálculo de los procesadores informáticos.