La laguna Alalay vuelve a ser navegable y recibe nuevamente al menos 28 especies de aves acuáticas, entre residentes y migratorias, según constató hoy martes el alcalde Manfred Reyes Villa.
El dragado de la laguna Alalay avanza y poco a poco la maquinaria va quitando los sedimentos acumulados por 20 años. Sin embargo, aún no hay una fuente para el ingreso de agua limpia.
En un esfuerzo por mitigar la contaminación y preservar este cuerpo de agua en la ciudad de Cochabamba, continúan los trabajos para el dragado de la laguna Alalay con el retiro de las totoras secas, el marcado de áreas de anidación de aves y la apertura de accesos. En tanto, se alista el ingreso de la draga o embarcación que realizará la remoción de sedimentos.
La laguna Alalay aún lucha por su supervivencia. La falta de lluvias, la sedimentación y la contaminación afectaron gravemente a este ecosistema, en las últimas dos décadas. Un dragado previsto para este año y la captación de agua limpia son las apuestas para recuperarla y alargar su vida.
Luego de casi tres décadas, el 10 de septiembre comenzará el dragado de la laguna Alalay, informó este miércoles el alcalde de Cochabamba, Manfred Reyes Villa. Estos trabajos permitirán alargar la vida del humedal.
El dragado de la laguna Alalay, que se realizará después de 27 años, comenzará en septiembre y se prevé tener un espejo de agua “limpio” en aproximadamente ocho meses, informó ayer la Alcaldía. Esta solución ambiental ayudará a alargar la vida del humedal, pero también dependerá de otra acción urgente.
El estado crítico de la laguna Alalay se agrava debido al bajo caudal de agua y a la contaminación. La profundidad en la parte central del vaso de agua es de 40 centímetros, mientras que en el entorno llega a los 30 centímetros.
La Secretaría de Planificación de la Alcaldía dijo ayer que el dragado de la laguna Alalay está aprobado y se hará luego de 27 años en 2023. De momento, se continuarán con trabajos paliativos.