En la serranía de Larati, dentro del Parque Nacional Tunari, un majestuoso cóndor andino llamado Asiri regresó ayer a su hogar natural: el cielo. Hace un mes, se rescató al ave herida y desorientada en Sacaba y su liberación marcó un momento de emoción para los presentes. Asiri desplegó sus enormes alas negras en un majestuoso vuelo seguido por un agradecimiento en forma de lluvia.