El Ministerio de Educación refiere su disposición de instalar una mesa de diálogo con la dirigencia del Magisterio boliviano sobre la nueva malla curricular y minimiza la movilización del sector; en tanto, este sector exige la atención a sus demandas, entre ellas, convocar a congreso nacional de educación.
Con el objetivo de aplicar el currículo educativo para la gestión 2023, el Gobierno recurre a las organizaciones afines, como la Junta Nacional de Padres y Madres de Familia y el Magisterio Único de Bolivia. Además, advirtió que no permitirá paros a los maestros que rechazan la propuesta del Ministerio de Educación.