Además de responder a todo tipo de preguntas o generar imágenes que jamás existieron, la inteligencia artificial (IA) también toma relevancia en su aplicación a la medicina. La revista Nature publica un estudio en el que la IA mejora los resultados de los humanos en la evaluación de ecocardiogramas, un tipo de imágenes empleadas para diagnosticar dolencias cardiacas.