A poco más de un mes de la fuga de Sebastián Marset y pese a que Uruguay presume que el narcotraficante estaría en otro país, el Gobierno insiste en que sigue en territorio boliviano, por lo que se triplicaron los esfuerzos para capturarlo. En tanto, la Fiscalía confirmó que se abrió un caso para investigar el envío de un cargamento de 439 kilos de cocaína desde Bolivia a Polonia por un valor de 44,8 millones en tablones de madera.