Los municipios del valle alto y el cono sur del departamento de Cochabamba aún esperan la llegada de lluvias, algunos aseguran que el bombardeo de nubes no tuvo el éxito esperado. Desde la Secretaria de Medio Ambiente de la Gobernación adelantaron que la estimulación de lluvias continuará.
Las temperaturas elevadas continuarán marcando el tiempo en la ciudad de Cochabamba. En tanto, en el trópico se espera que se registren 38 grados Celsius, según el pronostico del Senamhi.
El Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi) informó este martes que tras el segundo bombardeo de nubes efectuado en Anzaldo, Vacas y Mizque, un equipo técnico de la comisión interinstitucional se encuentra recabando datos en campo para evaluar los resultados.
La ciudad de Cochabamba alcanzará una temperatura máxima de 31 grados este miércoles y una mínima de 18 en la zona oeste, según el pronóstico del Senamhi. En tanto, en el sur se prevé una máxima de 30.
Las temperaturas altas volverán a marcar el tiempo en el departamento de Cochabamba. En la zona oeste, por Sarco, se pronostica una mínima de 17 y una máxima de 36 grados Celsius, según las prevsisiones del Senamhi.
La lluvia que cayó la noche del lunes refrescó la ciudad y ayudó a reducir la contaminación atmosférica que en los últimos días se incrementó por la humareda de los incendios en el trópico y el oriente del país.
La ciudad de Cochabamba tendrá un día poco nuboso y con probabilidad de lluvias en horas de la tarde después de varias semanas de intenso calor, según el pronóstico para el 18 de octubre del Senamhi.
La ciudad de Cochabamba aún registrará temperaturas elevadas con máximas de hasta 34 grados Celsius, pero a partir del jueves se prevén lluvias por la noche, según el pronóstico extendido del Senamhi.
La ciudad de Cochabamba continuará con días soleados; pero, también, con probabilidad de lluvias dispersas en las noches, según el pronóstico diario del Senamhi.
Con el apoyo de la comunidad científica y con el objetivo de mitigar la sequía, Cochabamba se prepara para aplicar por primera vez tecnología que permita la estimulación de nubes para generar lluvias en el valle alto, una de las regiones más afectadas por el estrés hídrico.