Amazon aceptó el miércoles pagar una multa civil de 25 millones de dólares para resolver las acusaciones de la Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos (FTC, por sus siglas en inglés) de haber violado una ley de privacidad infantil y engañar a los padres al mantener durante años la voz y los datos de ubicación de los menores registrados por su popular asistente de voz Alexa.