Varias ciudades de China decidieron flexibilizar las estrictas medidas anticovid ayer, tras las manifestaciones históricas de los últimos días para reclamar el fin de las restricciones y más libertades.
Nuevos enfrentamientos estallaron entre manifestantes y policías en la ciudad de Cantón, en el sur de China, a pesar del llamamiento de las autoridades a aplicar “medidas enérgicas” para reprimir la ola nacional de protestas contra las restricciones por el coronavirus y a favor de más libertades.
Con las calles custodiadas por la policía y la información en internet bajo censura, las autoridades chinas intentaron ayer contener un movimiento de protesta de un alcance histórico, en el que la población reclamó el fin de las restricciones sanitarias por la Covid y más libertades.
Las autoridades de China ordenaron el confinamiento de seis millones de personas en la ciudad de Zhengzhou, sede de la mayor fábrica de teléfonos iPhone del mundo, donde estallaron violentas protestas por las condiciones salariales y de aislamiento de los trabajadores.