La economía boliviana cerró la gestión 2023 con un déficit comercial de 700 millones de dólares debido a una caída de las exportaciones, tanto en valor como en volumen, y un incremento de las importaciones, según un reporte divulgado ayer por el Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE) con base a datos del Instituto Nacional de Estadística (INE).
Las exportaciones bolivianas cayeron en 25 por ciento al primer semestre de este año, comparado con el de 2022, lo que es igual a 1.793 millones de dólares menos que el país dejó de percibir. Este hecho es la principal explicación del déficit comercial de 78 millones que el país marcó hasta junio.