Falta de ítems, carencia de insumos e infraestructura y deficiente información, complejizan el panorama de la salud pública en Bolivia que a pesar de la implementación del Sistema Único de Salud (SUS), como estrategia de Gobierno para hacer frente a la problemática del servicio a nivel nacional, no ha podido establecerse y responder a las necesidades de la población.