El psicoanálisis: entre las adicciones y el amor
Depresión, estrés, aislamiento, anorexia, bulimia, ludopatías, toxicomanías e incluso frustraciones amorosas son términos y situaciones comunes en esta época, que parecen poner a prueba al ser humano y su lucha en el inconsciente por encontrar la “felicidad plena” o simplemente vivir un poco mejor.
Triunfar o fracasar, amar u odiar; el psicoanálisis devela el interior del sujeto como un mundo de opuestos enfrentados en el que sólo la capa más profunda de la mente puede encontrar el camino con salida. Desde el descubrimiento de Freud hasta la consolidación de la corriente Lacaniana, el psicoanálisis puede con su estudio en el inconsciente detectar los síntomas y transferir la cura.
Una cálida sonrisa, ojos inquietos, voz serena y profundidad de pensamientos reflejan la personalidad de Luis Darío Salamone, reconocido psicólogo argentino, esposo, padre de familia y fanático de la música que está sumergido en el mundo del psicoanálisis.
Salamone, miembro de la Escuela de Orientación Lacaniana y la Asociación Mundial de Psicoanálisis, llegó a Cochabamba invitado por la Universidad Privada Abierta Latinoamericana para hablar sobre el psicoanálisis de Lacan que recupera a Freud, un compromiso que lo ha llevado a profundizar en diversas problemáticas del ser humano, como el amor.
¿Cómo entender y vivir el amor?, ¿cómo enfrentar el desamor? ¿A quién amar? son algunas de las interrogantes que más allá de bordear la idealización, Salamone se encarga de aterrizar en verdades contundentes liberadas de los prejuicios o tópicos de los hombres y la mujeres atrapados por el poder de un sentimiento.
Los Tiempos (LT):¿Cómo se entiende el psicoanálisis desde Freud y Lacan?
Luis Salamone (LS): El psicoanálisis ha tenido una historia muy larga, fue un invento de Freud, luego hubo seguidores que continuaron con su legado pero posteriormente, se vio empañado por las interpretaciones de ellos mismos; entonces Lacan surge, para muchos psicoanalistas, como el que reorienta el psicoanálisis que partió como un trabajo sobre el inconsciente y se convirtió luego en algo ligado a lo que sería reforzar el yo de alguien, desconociento el inconsciente. Entonces los que estamos comprometidos con la corriente Lacaniana, estamos comprometidos en transmitir el trabajo de Freud con el inconsciente.
LT: ¿Qué es el inconsciente?
LS: El inconsciente no es tan abstracto como uno cree, porque nosotros tenemos lo que Lacan ha llamado formaciones del inconsciente que cualquiera las ha padecido. Por ejemplo, un sueño es una formación del inconsciente. También cuando uno quiere decir algo y dice otra cosa, eso también.
LT: ¿Qué papel tiene el psicoanálisis en nosotros?
LS: El ser humano puede mejorar su vida. No entendiendo el psicoanálisis sino practicándolo. Si el psicoanálisis pone en primer plano el saber inconsciente, incluso los que quieran ejercer como practicantes deben pasar una temporada de análisis para ver que hay cosas cotidianas en la vida que cambian, los síntomas, por ejemplo, hay algunos que son más visibles y otros no tanto. Pueden ir desde ciertos malestares físicos hasta, por ejemplo, pensar demasiado y eso le puede arruinar la vida.
LT: El estrés, la depresión, anorexia, bulimia ¿qué son? ¿por qué resulta tan frecuente escuchar sobre eso ahora?
LS: Son manifestaciones sintomáticas que guardan relación con los tiempos que corren y muchas se entroncan al discurso capitalista. No son nuevas, aparecen desde siempre pero en este momento cobran cierta actualidad y esto porque se ponen de moda ciertas cosas.
LT: ¿Se puede tener estas manifestaciones sintomáticas y no darse cuenta?
LS: Sí, a veces el ser humano puede padecer cualquier síntoma y puede decidir hacer algo o no con su vida. Aquí el psicoanálisis debe ser una oferta válida para esta problemática, porque hay muchas formas de salir del asunto, pero el psicoanálisis, brinda una herramienta única que no tiene equivalente.
LT: ¿Cuál es esta herramienta?
LS: El psicoanálisis identifica la causa que a uno lo lleva a esa adicción, hace que uno se pregunte por su inconsciente. No es un tratamiento yoico, es decir, que el ser humano con su yo fuerte, intente controlar su empuje a ciertas adicciones, empuje que tiene que ver con cuestiones pulsionales. El ser humano en vez de instintos tiene pulsiones, no es lo mismo que el animal que cuando quiere comer lo hace, no anda con vueltas; el ser humano es más complicado.
LT: ¿Pero siempre está el riesgo de fracasar no? Como en el amor…
LS: Sí, totalmente. Y en el amor aún más porque tendemos a idealizar el amor. El amor verdadero suena a amor ideal y no existe. Entonces, si uno busca una persona que esté a esa altura no lo va a encontrar, aquí el análisis logra que los ideales sean pulidos, y se pare uno de otra manera frente a esas cosas. Si uno hace del amor un ideal va a ser profundamente infeliz, el amor tiene fisuras, la vida amorosa presenta fallas.
LT: “El amor es vacío” es una de sus publicaciones más importantes ¿Por qué considerar al amor de esta manera?
LS: Es una frase de Lacan que a partir de trabajar el amor cortés en la Edad Media, concluye de que el amor es vacío y que eso no pertenece sólo a esa época, es algo que tiene toda la actualidad. Lo que pasa es que hay muchas maneras de concebir el vacío, cuando uno se enamora, tiene la tendencia a pensar que va a encontrar la complementariedad en el otro, la media naranja, que es una versión imaginaria del amor que desconoce que realmente es imposible completar al otro y que si uno se enceguece con esto, está destinado al fracaso.
LT: ¿El amor da felicidad?
LS: Hay que ver cómo entendemos la felicidad porque a veces resulta que es tan engañosa como el amor, aquí surge otro concepto psicoanalítico que es “falicidad”, que es la relación que uno puede tener con el falo, donde se cree completo y es feliz con ello… esa es una felicidad bastante pobre es un engaño.
LT: Entonces, ¿a qué puede aspirar el ser humano?
LS: Hay algo que yo llamo una felicidad sin esperanza, sin nostalgia y sin esperanza. A veces el ser humano cuando no puede gozar, vuelve al pasado que es la nostalgia o busca en el futuro que es la esperanza, y en ninguno de los dos polos puede gozar del presente. Eso es lo que el psicoanálisis quiere restituir, la capacidad para gozar y disfrutar la vida en el ahora.
LT: Luis Darío Salamone, ¿es feliz?
LS: Soy profundamente feliz pero sin esperanzas ni nostalgias.


















