Vacuna antimalaria
Un ensayo clínico con 10 voluntarios sanos ha confirmado que una nueva vacuna contra la malaria, en la que se han utilizado parásitos genéticamente atenuados, es segura, se tolera bien y tiene una buena respuesta inmune.
El estudio ha sido publicado en Science Translational Medicine por científicos del Center for Infectious Disease Research (CIDR) y del Fred Hutchinson Cancer Research Center, ambos en EEUU.
Los parásitos genéticamente atenuados (GAP, por sus siglas en inglés) son incapaces de multiplicarse en el hígado, pero están vivos y estimulan el sistema inmunológico
La malaria está causada por el parásito Plasmodium falciparum que se transmite a los humanos por la picadura de un mosquito, infectando primero el hígado y luego la sangre. En 2015, se produjeron más de 200 millones de infecciones y casi medio millón de muertes en todo el mundo por esta enfermedad. Numerosos centros están ahora investigando para lograr una vacuna eficaz que acabe con esta lacra.
El nuevo estudio describe el uso de un parásito de la malaria modificado genéticamente, que se debilita mediante la eliminación de tres genes específicos, imprescindibles para que infecte con éxito y cause la enfermedad en humanos.
Estos parásitos genéticamente atenuados son incapaces de multiplicarse en el hígado humano, pero están vivos y estimulan efectivamente el sistema inmunológico para construir defensas que puedan proteger contra una infección real de malaria.
Atenuación genética
La atenuación ha sido una estrategia habitual en la producción de vacunas, tanto virales como bacterianas, que se viene aplicando desde la primera vacuna de Edward Jenner contra la viruela hace más de dos siglos. La atenuación en la mayoría de las vacunas anteriores se logró cultivando el virus o las bacterias durante largos períodos de tiempo, hasta que los organismos perdían parte de su virulencia, o bien utilizando un organismo altamente relacionado pero no patógeno.
La vacuna GAP3KO contra la malaria se creó utilizando ingeniería genética precisa del parásito de la malaria. Se trata de un enfoque único en la lucha contra las enfermedades parasitarias.
“La vacuna provoca con una sola administración una respuesta inmune robusta", dice Sebastian Mikolajczak, científico principal del CIDR y líder del proyecto GAP.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) anunció que ha conseguido la financiación necesaria para poner en marcha en varios países del África subsahariana la fase inicial del primer programa piloto de vacunación con esta inmunización contra la malaria, que arrancará a partir de 2018.
En 2015, unos 214 millones de personas contrajeron la enfermedad. 584.000 de ellas murieron, según datos de la OMS. En la actualidad, no existe una vacuna con licencia para la malaria.



















