Falta de políticas y planificación dejan estancado al transporte público de Cochabamba

03/09/2018

José Romero

Vitalio es chofer de la línea 3V, una de las más antiguas de Cochabamba con micros que datan de la década de los 70, la mayoría vehículos Dodge. 

Su motorizado es un Nisan Cóndor modelo 1990 y asegura que es de los más modernos que operan en el sistema de transporte urbano.

“No nos animamos a cambiar de micros porque es demasiado dinero”, dice  Vitalio al momento de señalar que el costo de los aranceles e impuestos les resultan "imposibles" de solventar.

Los choferes indican que la última gran campaña de renovación del transporte público del país fue hace 40 años, cuando se implementaron políticas gubernamentales que facilitaron el acceso a buses para que presten servicio público. Una gran parte de éstos son los que están circulando por las calles de la ciudad.

El sistema de transporte público de Cochabamba quedó estancado a comparación de otros departamentos como La Paz, ciudad en el que los nuevos proyectos han revitalizado la forma de desplazarse de la ciudadanía. 

Si bien es cierto que proyectos como el tren metropolitano y el Llajtabús comienzan a dar sus primeros pasos, o están en camino de ejecutarse, el departamento continúa con un sistema de transporte público masivo que no ha tenido transformaciones significativas en décadas. 


En los últimos años, vehículos de menor capacidad han inundado las calles, mientras que las políticas mucipales tratan de masificar el transporte para tratar de liberar las vías. El sindicato de transporte urbano señala que se necesitaría alrededor de mil buses para renovar el sistema de transporte masivo; mientras tanto continúa el pedido de los ciudadanos de contar por fin un transporte público cómodo, seguro y más amigable con el medio ambiente.

 

Cochabamba tiene el transporte público más grande

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A pesar de ser el tercer departamento más poblado del país, Cochabamba tiene casi el doble de vehículos de transporte público que La Paz y Santa Cruz.

El informe Estadísticas del Parque Automotor del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), señala que Cochabamba tenía 40.232 vehículos de servicio público hasta el año pasado. Santa Cruz, registró 25.515 motorizados de este tipo y La Paz 19.311.

De acuerdo a datos del Plan de Movilidad y Transporte del Área Metropolitana, el 55 por ciento de las personas utiliza el transporte público, 24 por ciento se traslada a pie, en moto y bicicleta; el 16 por ciento en vehículo propio y solamente el 4 por ciento viaja en taxi.

Se estima que en el municipio de Cercado hay un automóvil por cada tres habitantes, según un estudio realizado por la Dirección de Vialidad y Transporte, lo que convierte a Cochabamba en la ciudad más motorizada del país.

Asimismo, el 60 por ciento de los vehículos que circulan por el centro corresponden al transporte público, según el estudio “Impactos socioambientales del transporte en Cochabamba” del Centro de Estudios Superiores Universitarios (CESU).

El reto de la migración al transporte masivo

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En 2016, el Concejo Municipal aprobó una norma que prohíbe la baja de modalidad en el servicio del transporte público de pasajeros en el Cercado, lo cual obliga a los taxi trufis pasar a vehículos que tienen mayor espacio en el lapso de tres años.

Las grandes ciudades de Latinoamérica ya implementaron el sistema de transporte masivo para descongestionar sus vías públicas y dar un respiro al medio ambiente.

El secretario ejecutivo del transporte federado, José Orellana, asegura que en un 78 por ciento de sus afiliados la modalidad de taxitrufi subió a modalidad superior de trufis o minibuses, con lo cual se está dando un proceso de modernización.

Sin embargo, los últimos datos del parque automotor publicado por el INE, señala que la mayoría de los vehículos que prestan el servicio público están compuestos por modelos pequeños. Tan solo las vagonetas, que pueden transportar siete pasajeros, representa el 33 por ciento de los vehículos del transporte público.

En los últimos años, varias líneas han apostado por las modalidades bajas, esto generó una descompensación en la capacidad de servicio, puesto que se requiere una mayor cantidad de vehículos para lograr transportar la misma cantidad de pasajeros que en un bus tradicional.

En un servicio de modalidad de taxi trufis el transporte requiere un elevado uso del espacio público, lo que contribuye al caos vehicular.

“Qué pasa con aquellos lugares donde debería darse prioridad al transporte masivo para que vehículos puedan llevar 20 o 30 pasajeros”, expresa el concejal Edwin Jiménez.

Por su parte, el director de Movilidad Urbana de la Alcaldía de Cercado, Heber Rojas explicó que en la actualidad el 60 por ciento de las movilidades que se usa para el transporte público corresponden a los minibuses, que llevan entre 9 y 14 pasajeros. “Son el sector de mayor presencia, relegando  al transporte masivo, el cual actualmente ocupa el 6 o 7 por ciento”.

El complicado proceso de la renovación

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En un sondeo realizado por Los Tiempos en el que se consultó a los lectores sobre cuál sería la mejor alternativa para mejorar el sistema de transporte público en Cochabamba, el 33 por ciento señaló que la mejor opción es retirar los vehículos antiguos e incorporar nuevos.

Asimismo, los lectores de este medio de comunicación expresaron su opinión sobre las principales observaciones que tienen sobre el servicio de trasnsporte público y entre las principales observaciones se encontraba el esta actual de los motorizados.

En 1975 ocurrió la última gran renovación del transporte público en Bolivia. El representante del Sindicato de Micros  y Buses del Transporte Urbano de Cochabamba, Hugo Michel indica que fue la última gran gestión que se realizó por parte del Estado para la renovación del parque automotor del servicio público.

Según los datos del INE, en su informe “Estadísticas del Parque Automotor, 2003 – 2017”, en  Cochabamba el 73 por ciento de los microbuses, el 28 por ciento de los minibuses, el 43 por ciento de los ómnibuses  y el 72 por ciento de los vagonetas,  que prestan un servicio público, tienen más de 20 años de antigüedad. 

En el municipio de Cercado, casi el 70 por ciento del parque vehicular tiene una antigüedad superior a los 15 años.

En noviembre de 2013, el entonces secretario ejecutivo de la Federación Departamental del Transporte de Cochabamba, Lucio Gómez, informó que el presidente Evo Morales se comprometió a financiar 50 millones de dólares, en créditos, para renovar el parque automotor del sector público de esa región. Sin embargo, este proyecto quedó estancado. “Al final no sabemos si hay un peso o no hay”, dijo Michel.

Orellana explica que las gestiones no prosperaron porque tampoco existe una dirigencia nacional que esté al día haciendo el seguimiento.

Los choferes señalan que un bus con capacidad de transportar a más de 30 personas llega a costar alrededor de 70 a 80 mil dólares en Bolivia. Al ser un vehículo nuevo de esas dimensiones, un chofer tendría que pagar alrededor de 10 mil bolivianos anuales en impuestos.

El sector pide el levantamiento de aranceles y la liberación de impuestos para que la adquisición de nuevos vehículos pueda ser factible.

El Sindicato de Micros y Buses del Transporte Urbano estimó que realizaron un plan de renovación para 1.000 nuevos buses en Cochabamba de forma paulatina, con el ingreso inicial de 200 vehículos que tengan las características modernas y con funcionamiento a gas natural. El proyecto se encuentra estancado.

“Las autoridades tanto nacionales, como departamentales, tienen que cooperar para que el transporte pueda ser renovado”, expresó el dirigente del transporte masivo de Cochabamba.

Por su parte el concejal Jiménez señaló que es hora de  buscar los mecanismos que permitan a nuestros choferes renovar los vehículos del transporte público, sin embargo, este proceso resulta complicado “en un país donde tenemos unas normas medio raras”.

“Compras un vehículo nuevo y tienes que pagar unos impuestos altísimos, el impuesto a la transferencia, el impuesto anual. Entonces tenemos que pensar en dar incentivos a los dirigentes del autotransporte que nos prestan este servicio público”, añadió el concejal.  

El secretario ejecutivo del transporte federado indica que mientras no existan este tipo de facilidades por parte del Estado para la renovación, los choferes optaron por reacondicionar y realizar el mantenimiento sus actuales vehículos para prestar el servicio a la ciudadanía.

En tanto, el director departamental de la unidad de Tránsito, Alexander Rojas, indicó que la Policía tiene el deber de retirar de circulación aquellos vehículos que no reúnan las condiciones mecánicas y esta labor ya se está realizando en Cochabamba.

La autoridad policial señaló que la vida útil de un vehículo que constantemente presta servicio público es de 15 años. “No se trata de cambiar la estructura de una vehículo, ni de cambiar el motor, todos los sistemas tienen una vida útil  y cuando llegan a concluir eso, necesariamente deben ser relevados”.

La Policía reportó que en lo que va del año se suscitaron cuatro accidentes en Cochabamba correspondientes a fallos mecánicos de vehículos de servicio público, los cuales dejaron tres fallecidos.  

El sistema de transporte no fue acompañando al desarrollo de Cochabamba. La falta de planificación y coordinación entre transportistas y autoridades, las normas e incentivos que no se concretizaron, han pasado factura a los ciudadanos que tienen que adaptarse a un modo de transportarse que no ha cambiado en décadas, sin dar el salto que otras ciudades del país ya han dado. 

Créditos redacción: 

Redacción e infografías: 
José Romero

Créditos infografías: 

Fotografías y video: 
Gerardo Bravo