Árboles nativos corren riesgo de desaparecer en Cercado

17/07/2017
Al menos 15 especies de árboles nativos corren riesgo de desaparecer en Cercado, presionados por la mancha urbana, el cemento y la falta de planificación ambiental.

Hace medio siglo la zona de Cala Cala era un vergel bañado de Chilijchis, T’akhos, Cedros, Molles y al menos 10 especies más de árboles nativos, que se mezclaban con los cultivos de granos. Hoy, debido al crecimiento urbano, el monocultivo y la sequía poco queda de ese prado y hay el riesgo de que al menos 15 variedades de árboles originarios del valle desaparezcan de Cercado.

La especies en peligro son justamente el Chilijchi, el Molle, los Sauces, Sotos, el Aliso, la Khacha Kacha, Cedro, el Ceibo, Thako, entre otros.

Según la jefa de Viveros de la Empresa Municipal de Áreas Verdes y Reacreación Alternativa (Emavra), Zelma Cossío Camacho, en Cercado hay al menos 70 especies de árboles entre las nativas y las introducidas, aunque aclaró que no existe un censo de especies por lo que es un dato aproximado.

De las 70 especies, por lo menos 30 son nativas y unas 40 introducidas. La mayor parte llegó en los últimos 40 o 50 años y son especies sobre todo destinadas a la ornamentación, explicó el responsable Forestal de Emavra, Óscar Montaño.

Ejemplificó el caso del Paraíso, una especie que llegó en los 70 y que tuvo su auge en los 80. Originaria de Asia fue trasladada desde EEUU para adornar las aceras de los cochabambinos del centro de la ciudad. Sin embargo, no se tomó en cuenta que con los años y su crecimiento habría consecuencias. Las aceras comenzaron a destrozarse y las especies nativas de la zona fueron reemplazadas por Paraísos.

Algo similar pasa con el Ficus. La especie llegó hace diez años y hoy se observa prácticamente en todas las avenidas de la ciudad. La facilidad para darle forma y la duración de sus hojas – que evita a los vecinos la fatiga de barrer sus aceras- acrecentó su popularidad. Pero otra vez no se planificó y hay consecuencias. El Ficus atrajo a la mosca blanca y ya se reportaron afectaciones en otras especies aledañas en las zonas donde se plantó esta especie. Además, no cumple ninguna función ecológica. No da sombra ni mucho oxígeno porque no se le permite crecer más de uno o dos metros.

Para Montaño la falta de planificación en forestación urbana es el gran problema. “Se traen especies sin pensar en el futuro, cada vecino pone lo que le da la gana en su puerta, se privilegian especies ornamentales, que no está mal, pero lo ideal, si se quiere pensar en una ciudad ecológica, es que se combinen especies según la zona, el tipo de suelo y otras características”, explicó.

Algarrobos en el Jardín Botánico.

Algarrobos en el Jardín Botánico.
Nelson Peredo

“Lamentablemente se plantan especies sin criterio técnico, sin planificación”, manifestó, a tiempo de explicar que “hay especies que crecen mucho y afectan cables de energía, otras que tienen raíces profundas y gruesas y afectan tuberías, otras destruyen las aceras, y otras evitan que otro tipo de especies vivan a su alrededor”.

Entre tanto, la jefa del Centro Científico Jardín Botánico’ Martín Cárdenas’, Daniela Delgado, dijo que de las 13.854 hectáreas que mide Cercado sólo el 2,58 por ciento corresponden a cobertura boscosa.

Elaborado con datos de la especialista Daniela Delgado del Jardín Botánico

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda mínimamente un árbol cada tres personas para tener un aire de mejor calidad en las ciudades. Asimismo, la Institución internacional indica que lo mínimo para las urbes es 9 metros cuadrados de áreas verdes por habitante. El promedio en Cochabamba es entre 5, 6 y 7 metros por persona, según la zona.

Emavra atiende poco más de 2,2 millones de metros cuadrados de áreas verdes en la ciudad, cifra que crece 7 por ciento cada año, según la jefa de Viveros Zelma Cossío.

Sin embargo, esta cantidad no es suficiente ante el inusitado crecimiento de la mancha urbana. El cemento está reemplazando a las plantas y los árboles son los más afectados, porque su crecimiento tarda por lo menos 10 años, y algunas especies hasta 40 años, “entonces no es efectivo reemplazar un árbol que tardó en crecer 30 años y que cumple con todas las funciones ambientales, por uno que tiene un par de meses y que tardará años en dar oxígeno y sombra”, explicó. “La prioridad tiene que ser no solo plantar más árboles, está bien, sino mantener los que ya tenemos”.

Por otro lado la presión urbana contra el Parque Tunari también se siente con la pérdida de especies como la Kewiña y los incendios que afectan una variedad de flora y fauna. Todo esto, sumado al descontrol del parque automotor, mantiene a Cochabamba como una de las ciudades más contaminadas.

Jardín Botánico

Plan Maestro

El Plan Maestro de Forestación y Reforestación del municipio prevé plantar, en una década, 1,5 millones de árboles.

Hoy por hoy los “únicos” pulmones verdes del municipios son: el Parque Nacional Tunari, el cerro San Pedro, la Coronilla, los parques Lincoln, Demetrio Canelas, Excombatientes, del Niño, Mariscal Santa Cruz, Bicentenario, Fidel Anze, La Torre, el Jardín Botánico y El Prado.

Para mejorar la situación del ambiente en Cochabamba, la jefa del jardín Botánico Daniela Delgado y el experto Richard Mena, elaboraron un catálogo de 51 especies forestales recomendadas para la ciudad, de las que 24 son nativas, 20 exóticas y 7 frutales.

La idea es revalorizar a las especies originarias ya que están adaptadas a nuestro medio y sobre todo al clima. La propuesta incluye la plantación de Algarrobos (T’akhos), Khacha Khachas, Sotos, Alisos, Molles, Chilijchis, Tajibos, Tipas, Jacarandas, entre otras especies nativas.

Entre las exóticas se destacan el Ciprés, Álamo, Sauce Llorón, Cucarda, entre otras.

La guía recomienda plantar las especies adecuadas en el lugar correcto. Por ejemplo, en las aceras de hasta 1,5 metros de ancho se deberían poner Chirimolle, Acacias, Lima, Mandarina o Dracena, entre otras. En zonas con cuerpos de agua corresponde plantar sauces. En parques, plazas, plazuelas y rotondas lo recomendable es poner Algarrobos, Alisos, Cedros, Ciprés, Soto, Tajibos u Olmos, entre otras varias especies.

Otro trabajo de Emavra fue identificar en los Distritos 10, 11 y 12  más de cuatro mil espacios vacíos para colocar árboles, además de 500 árboles secos, que podrían ser reemplazados por nuevos individuos forestales.

Daniel James

La zona norte de la ciudad. De fondo, parte del Parque Nacional Tunari, uno de los pocos 'pulmones' que le quedan.

Cochabamba ha sido catalogada como una de las ciudades más contaminadas de la región, en parte por el excesivo crecimiento de la mancha urbana y la desaparición de áreas boscosas y verdes.

Ley del Árbol

Emavra presentó un proyecto de ‘Ley del Árbol’ para impulsar una cultura ciudadana y que se planten en la ciudad especies de acuerdo a la característica de la urbe.

El concejal Edgar Gainza (Demócratas) explicó que esta normativa municipal establecerá un censo de árboles, plantas y áreas verdes de la ciudad, y de acuerdo a ello se elaborará un plan de protección de especies nativas e introducidas. La ley prevé multas para quienes no cuiden a los arbolitos o los retiren sin autorizaciones. El proyecto aún está en tratamiento en el Concejo Municipal.

La norma también prevé convertir al Vivero Municipal de Pilihuachana, en la zona de Sarco, en el primer vivero urbano del departamento. Allí se tendría toda la variedad de especies forestales necesarias para la ciudad, del tamaño y la salud suficientes para ser trasplantados con éxito.

En la actualidad el vivero tiene una capacidad de 50 mil plantines. Se prevé duplicar su cabida, explicó el técnico Forestal Óscar Montaño.

La norma complementará a la Ley del Molle, de 1991, que declara patrimonio a este tradicional árbol valluno y prohíbe su tala.

Las medidas deberán aplicarse de manera inmediata y con urgencia, si no se quiere perder el patrimonio natural cochabambino, dijo Gainza.

Jardín Botánico

El Jardín Botánico ‘Martín Cárdenas’ es el único centro científico de la ciudad con esas características. Alberga más de 600 especies y un banco de semillas. En la última gestión se construyó cinco viveros que esperan el equipamiento. Los expertos del centro elaboraron la guía práctica de plantación y cuidados y también la guía de forestación urbana. Además tiene en puertas un libro con fichas técnicas de las especies forestales de Cercado.

Por: Nelson Peredo

Fotos: Daniel James, Carlos López, José Rocha