Patrona de la integración: religiosidad, folklore y tradición
A través de múltiples manifestaciones, religiosas y tradicionales, miles de devotos le rinden pleitesía a la Virgen de Urkupiña en Quillacollo y muchas otras ciudades del mundo durante su festividad.
Oraciones, cánticos, música, baile, flores, velas, fuegos artificiales y obsequios son algunas de las muchas formas a través de los que los devotos expresan su fe y agradecimiento por los favores y milagros recibidos de la Virgen.
Aunque, las celebraciones se prolongan durante todo el mes de agosto, este 14, 15 y 16 tendrán lugar las más importantes. Al menos 57 fraternidades afiliadas a la Asociación de Fraternidades Folklóricas Virgen de Urkupiña y más de una decena de agrupaciones del departamento y el interior del país, que se adhieren a la fiesta, acompañados de alrededor de 8 mil músicos, participarán mañana de la tradicional entrada folklórica, con diferentes bailes, recorrerán 4,5 kilómetros bailando hasta llegar a los pies de la imagen de la Virgen María en el santuario San Ildefonso.
Las Comadres Bandeñitas de Tarija estarán presentes en esta oportunidad, por segundo año, y con un mayor número de fraternas.
Muchas de las fraternidades, no todas, también participarán el miércoles 15 de los actos religiosos en honor a la asunción de la Virgen María a los cielos.
Año tras año, un promedio de 50 mil bailarines venían participando de la entrada, sin embargo desde el año pasado hubo una baja de alrededor de 15 mil fraternos por diferentes factores. Este año, según el presidente de la Asociación, René Valdez, es posible que la situación sea similar debido a que la entrada cayó en un día laboral y no lograron que sea declarado feriado, para permitir una mayor asistencia.
De la celebración participarán, como lo vienen haciendo desde hace 42 años cuando se fundó la Asociación, las cinco fraternidades más antiguas: La Diablada Tomas Bata, los Waca Tok’oris Nuestra Señora de Asunción, la Morenada Real Urkupiña, los Reyes Morenos Central Urkupiña y la Kullawada Buenos Amigos. Y se incorpora este año, por primera vez, la fraternidad Salay Bolivia.
La entrada se iniciará a primeras horas de la mañana y se estima que concluya –a más tardar– a la medianoche o la 1:00 del miércoles. “Por razones de seguridad y mantener el brillo de la entrada, se verá que no se prolongue más allá de estas horas, aunque se sabe que el tiempo es corto”, dijo Valdez, al informar que para el control del paso de las fraternidades y evitar baches entre una y otra, a lo largo del recorrido, se instalaron 19 cámaras.
El baile es una de las expresiones más tradicionales y populares de devoción a la Virgen. Según algunos registros documentales, desde los inicios de la devoción a la Virgen de Urkupiña, la imagen era acompañada en su fiesta por gente de todas las comunidades, con danzas y música.
Entre los años 1900 a 1930, surgieron grupos de danzarines en Quillacollo que fueron creciendo y aumentando, y la plaza 15 de Agosto fue quedando pequeña, originándose así la entrada folklórica del 14 de agosto con las características y magnitud que hoy tiene.
Similares entradas folklóricas se organizan en las diferentes ciudades en el exterior del país, donde se venera a la Virgen de Urkupiña.
PROMESA A LA VIRGEN
Dos promesas previas a la entrada de mañana
Como ya es tradicional, las diferentes fraternidades que bailarán mañana en la gran entrada participaron de las dos promesas previas a la Virgen, la primera en Corpus Christi y la segunda, que se realizó el último domingo de julio.
Los bailarines ingresan al templo de rodillas y ante la imagen de la Virgen agradecen por algún favor recibido o piden un milagro.






















