Proyecto de la nueva terminal iba a ser estatal, pero lo hará un privado
La nueva terminal iba ser estatal, pero ahora se hará con inversión cien por ciento privada, debido a que la Gobernación no cumplió con el convenio con la Sociedad Anónima de la Terminal de Buses, en 2017, según el documento al que accedió Los Tiempos.
Como parte del acuerdo, el representante de la sociedad, Jaime Veizaga, se comprometió a ceder 77 mil metros cuadrados y el Gobierno, a financiar la obra. El proyecto debía concretarse en dos años.
La Gobernación no cumplió, por lo que el convenio quedó sin efecto, dijo Veizaga
Por esta razón, el empresario busca financiamiento para construir la terminal en Albarrancho, en el distrito 9, detrás del aeropuerto.
“Teníamos firmado un convenio con la Gobernación por dos años. Como no hizo (la terminal) porque no tiene recursos, hemos decidido, con los transportistas y la empresa privada, hacerlo nosotros”, dijo Jaime Veizaga.
En 2017, el secretario de Planificación de la Gobernación, Filemón Iriarte, indicó que se requerían 30 millones de dólares para la obra y que tenían el estudio técnico previo, así como tres lugares para su construcción.
Además, existía la posibilidad de que esta infraestructura fuera cofinanciada por los Gobiernos nacional y departamental.
En 2018, el secretario de Finanzas, Camilo Torres, dijo que esta obra iba a priorizarse. Sin embargo, en el POA de 2019 no tiene ningún presupuesto.
Licencia
Aunque el proyecto está al lado de la planta de tratamiento, la Gobernación aprobó la licencia ambiental con el Certificado de Dispensación Categoría III No. 030101-06/DRNMA-FNCA-No. 0137. La Alcaldía emitió dos leyes en la gestión de José María Leyes.
La Ley Municipal 163 para la reasignación de “área de uso agropecuario a área de equipamiento y uso especial” y la Ley 159/2016, que amplió la mancha urbana.
Para la asambleísta Lizet Beramendi, “no existe voluntad política” por parte del gobernador Iván Canelas para ejecutar este proyecto.
“Le hemos pedido al Gobernador que, en vez de construir un palacio gubernativo, priorice la terminal; él señaló que no iba a hacerlo porque es muy cara”, dijo Beramendi.
La asambleísta quedó sorprendida por la emisión de la licencia ambiental al lado de la planta y pedirá informes.
El asambleísta Freddy Gonzales manifestó ayer que desconoce el convenio. “Hemos quedado sorprendidos por la emisión de la licencia. Preguntamos a la Gobernación en qué estaba la terminal, pero no tuvimos respuesta”, dijo.
Los Tiempos pidió ayer su versión al director de Medio Ambiente, Elmer Ortuño, pero dijo que atenderá el lunes. El secretario de la Madre Tierra, Gonzalo Muñoz, dijo que Ortuño tiene el informe.
Redes
El proyecto generó varias reacciones en las redes sociales. Los comentarios se centraron en la distancia. “La solución para la trancaderas en el centro no es hacer otra terminal en un lugar tan alejado, sino poner en orden a los transportistas que hacen lo que les da la gana”, comentó Giancarla C. en la página de Facebook de Los Tiempos.
ALCALDÍA Y GOBERNACIÓN HICIERON PROPUESTAS PARA LA NUEVA ESTACIÓN
REDACCIÓN CENTRAL
En 2018, la Gobernación y Alcaldía buscaron construir la terminal. El Gobernador inició gestiones ante el Gobierno con el argumento de que la competencia para un proyecto de estas características le correspondía al Ministerio de Obras Públicas.
El alcalde electo José María Leyes también presentó el proyecto como una de sus obras estrella para su gestión. Sin embargo, ninguna de las dos entidades avanzó.
Para el concejal Edwin Jiménez, la competencia de una terminal es de la Alcaldía, según los artículos 67 y 68 de la Ley del Transporte (Ley 165).
El artículo 67 señala: “Se declara de necesidad y utilidad pública toda obra de infraestructura vial, instalaciones de terminales terrestres, aeroportuarias (…) , debiendo gozar prioritariamente de todos los privilegios que las leyes conceden; contando con preferencias para la adquisición y acceso a los componentes y materiales necesarios”.
Artículo 68 dice: “Los Gobiernos autónomos municipales deberán identificar e incorporar las áreas que puedan servir como terminales terrestres, aeroportuarias, estaciones ferroviarias o puertos fluviales o lacustres a futuro, en los planes de ordenamiento territorial, planes de uso de suelo, planes directores o reguladores, o cualquier otro instrumento de planificación urbana”.
Además que “la superficie del emplazamiento más el área afectada para el funcionamiento de la infraestructura deberá ser seleccionada considerando que no se afecten tierras productivas y tengan un mínimo impacto en el medioambiente”. El predio actual está en medio de la cuenca lechera de la ciudad de Cochabamba.




























