Servicio recomendó usar el puerto de Arica para no arriesgar el tren
Ante el riesgo de remate en Chile de cinco trenes para el tranvía metropolitano de Cochabamba, la Administradora de Servicios Portuarios-Bolivia (ASP-B) informó que recomendó a la empresa Asociación Accidental Tunari utilizar el puerto de Arica.
Tunari informó que cinco trenes, subestaciones eléctricas, equipos de catenaria y otros materiales corren el riesgo de ser rematados en el puerto de Iquique por falta de pago y por la cuarentena a causa de la pandemia.
Las empresas de Tunari, Joca de España y Molinari de Suiza, reclaman el pago de una deuda de 600 millones de bolivianos al Gobierno por la ejecución del tranvía.
La carga en riesgo en Arica, Chile, asciende a 172 millones de bolivianos. En tanto, la deuda al puerto supera los 400 mil dólares y el pago de impuesto en Bolivia es de 4 millones de bolivianos.
La ASP-B considera que “la Asociación Accidental Tunari debe asumir las responsabilidades inherentes a su determinación de escoger el puerto de Iquique para realizar la importación de su carga; no así el Estado boliviano”.
El Servicio de Puertos dijo que desde 2017 sostuvo varias reuniones con Tunari para proponerle que toda la carga que iba ser importada para la ejecución del proyecto del tren metropolitano se realice utilizando el puerto de Arica.
Según la ASP-B, se cuentan con las actas de las reuniones que demuestran las recomendaciones.
“En esos encuentros se informó los riesgos de utilizar el puerto de Iquique para esta importación, debido a existir significativas diferencias en su tratamiento, ya que en el puerto de Arica se tienen acuerdos bilaterales vigentes que dan a la carga boliviana ciertos beneficios”, remarcó la ASP-B, en un comunicado.
Entre los beneficios para la carga están que el tiempo de permanencia de la carga es mucho mayor en Arica que en Iquique antes de sea considerada en abandono.
En Arica, el tiempo de permanencia es de un año a 90 días. En Iquique, de 90 días.
Los costos de almacenamiento para la carga boliviana en Arica también tiene más ventajas como un año libre. En tanto, en Iquique al segundo día se empieza a pagar costos.
En el puerto de Arica, además, existe presencia estatal de la ASP-B y de la Aduana Nacional. En cambio, en Iquique no hay ninguna.
La Administradora comunicó que, pese a la explicaciones, Tunari decidió realizar la importación de vagones por de Iquique. “Colocando en riesgo toda la operación desde un inicio debido a que sólo se cuenta con un plazo de 90 días para que la carga boliviana pueda ser retirada, situación que es muy contraria a lo que se tiene en Arica donde el plazo es de un año”.
“Al no existir la presencia institucional de la ASP-B ni la Aduana en el puerto de Iquique, se dificulta que el Estado boliviano realice algún tipo de representación para gestionar la ampliación”, advierte el comunicado.
Los Tiempos buscó al representante de Tunari, Domingo García, para conocer su versión pero no pudo contactarlo.
El proyecto del tren metropolitano comprende tres líneas: roja, amarilla y verde, de 42 km con una inversión de 447 millones de dólares. Las obras comenzaron en 2017 y debían concluir en agosto de 2020.
La inversión y el costo El valor de la carga en riesgo en el puerto de Iquique asciende a Bs 172 millones y el alquiler, a $us 400 mil.
MATERIAL VARADO EN IQUIQUE POR 9 MESES
La Asociación Accidental Tunari informó que los equipos para el tren metropolitano de Cochabamba están varados desde hace nueve meses en Iquique, Chile.
El material en riesgo son cinco trenes, subestaciones eléctricas, elementos de catenaria y otros.
El Gobierno le debe a las empresas 600 millones de bolivianos. La mitad corresponde a las constructoras que participan como subcontratistas.
El proyecto del tren metropolitano para Cochabamba se adjudicó por invitación directa a las empresas Joca de España y Molinari de Suiza por 447 millones de dólares. Dos de las tres líneas tienen un avance mayor al 50 por ciento, pero resta definir el trazo de la línea amarilla.
CONSTRUCTORAS RECLAMAN EL PAGO DE BS 300 MILLONES POR OBRAS DEL TRANVÍA
REDACCIÓN CENTRAL
Alrededor de 38 empresas constructoras que fueron subcontratadas para el tranvía metropolitano reclaman el pago de una deuda de 300 millones de bolivianos a la Asociación Tunari, compuesta por Joca de España y Molinari de Suiza.
Ante la protesta de las constructoras, la empresa del tren expresó que espera que el Gobierno nacional le cancele las planillas que le adeuda desde el año pasado por los trabajos realizados.
La deuda corresponde a las planillas 25 de septiembre de 2019 por 25 millones de bolivianos y a la 26, de octubre, por 236 millones.
Al respecto, la Coordinadora de Ferrocarriles del Tren Metropolitano, dependiente del Ministerio de Obras Públicas, manifestó que ya envío los informes al Ministerio de Economía para el desembolso y justificó el retraso a varias observaciones realizadas.
La demora en el pago provocó que las constructoras salgan a protestar constantemente porque están al borde de la quiebra y deben a sus trabajadores, proveedores, impuestos y bancos. Se estima que hay 2 mil familias afectadas.
Los subcontratistas se movilizaron la pasada semana junto con su maquinaria para protestar en la estación central de San Antonio. En tanto, las obras del tranvía están paralizadas. Sólo luego de la cuarentena un pequeño grupo retomó el trabajo en la línea verde, una de las tres del proyecto.


























