Este año se inicia explotación de hierro paralela a la de india Jindal
LA PAZ |
El Gobierno iniciará este año la explotación de hierro en el yacimiento del cerro Mutún, en la frontera con Brasil, en un proyecto paralelo al que desarrolla la minera india Jindal Steel & Power, informó hoy una fuente oficial.
El vicepresidente, Álvaro García Linera, dijo a los medios que esta decisión fue tomada la semana pasada por el presidente tras una reunión con representantes del Ministerio de Minería y agregó que la ejecución del proyecto estará a cargo de la estatal Corporación Minera de Bolivia (Comibol).
"Comibol, este año, paralelamente al trabajo de Jindal, va a iniciar los procesos de explotación del mineral de hierro con recursos propios del Estado", anunció.
Explicó que el proyecto estatal comenzará con la explotación de hierro, para luego pasar a otras fases de la industrialización del metal, en función de los recursos que genere la venta del mismo.
Esta decisión se produce en un escenario de polémica entre el Ejecutivo boliviano y Jindal por el retraso de la empresa india en cumplir sus compromisos de inversión y, además, por su petición para reducir el monto comprometido.
La minera india, que prometió invertir 2.100 millones de dólares en ocho años, tiene un contrato para explotar hierro en la mitad del cerro Mutún, un enorme yacimiento que posee 40.000 millones de toneladas de varios minerales, principalmente hierro y manganeso.
Los representantes de la firma se reunieron esta semana con las autoridades mineras y ambas partes ratificaron la vigencia del contrato y el cumplimiento de las inversiones comprometidas, si bien admitieron que quedan temas pendientes por resolver.
García Linera sostuvo hoy que el contrato entre el Estado boliviano y la compañía "tiene que cumplirse" y no será modificado.
"Hay un contrato donde se ha depositado la fe del Estado y la fe de la empresa. El contrato tiene que cumplirse. Hay plazos, hay inversiones, hay contrataciones y el abonamiento del proceso productivo tiene que cumplirse y si no cumplen, hay sanciones", advirtió.
No obstante, la ejecución del proyecto siderúrgico también se ha retrasado por las dificultades del propio Gobierno para expropiar las tierras requeridas para explotar el yacimiento y por problemas de corrupción en la estatal Empresa Siderúrgica Mutún (ESM), entre otras causas.
Por ello, el documento entró en vigor en mayo de 2009, pese a que fue firmado en 2007.

















