El Gobierno afirma que el 80% de la soya queda libre para su exportación
Luego de una serie de protestas por parte de exportadores y productores de soya a raíz de la abrogación del Decreto Supremo 4139, que liberaba las exportaciones de alimentos, el ministro de Desarrollo Productivo, Néstor Huanca, informó que esa medida permite la exportación del 80 por ciento de la producción de soya y sus derivados.
La autoridad aclaró que se busca garantizar la provisión de harina de soya para el mercado interno, que demanda entre el 15 y 20 por ciento de la producción total. Sin embargo, el sector productivo, todavía inconforme, propone una visión económica sin restricciones.
Huanca informó que la promulgación del 4417, que abrogó al 4139, retoma la vigencia de la emisión del certificado de abastecimiento interno y precio justo, que había sido anulado con el decreto promulgado en enero de 2019 por Jeanine Áñez.
Para Huanca, el modelo que liberaba las exportaciones no funcionó, puesto que, incluso, el sector agroindustrial elevó el precio de productos como la harina de soya solvente por encima del precio justo. Esta situación afectó a avicultores, porcinocultores y lecheros, que demandan dicho insumo.
Sin embargo, la autoridad aclaró que el mercado interno demanda entre un 15 y 20 por ciento del total de la harina de soya solvente, aspecto que será verificado con el certificado de abastecimiento y precio justo.
“Vamos a verificar que esa situación sea así y el resto quedaría libre a la exportación, un 80 por ciento de la harina de soya solvente queda libre a exportación. El Gobierno nacional siempre va fomentar las exportaciones”, dijo Huanca.
Por su parte, el presidente de la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO), Reinaldo Díaz, tras sostener una reunión con Huanca y con el ministro de Desarrollo Rural y Tierras, Edwin Characayo, informó que se acordó en trabajar en una propuesta técnica que será elaborada por los productores y presentada a ambas carteras de Estado el jueves en la ciudad de La Paz.
“La idea es trabajar para que ninguno de la cadena productiva se vea afectado, tanto productores primarios de granos, como el sector oleaginoso y el sector transformador de la industria”, dijo Díaz, a tiempo de pedir tranquilidad a los productores nacionales que demandan harina de soya porque se buscará un precio de equilibrio.
No obstante, el líder agropecuario considera necesario “tener una visión de la economía sin restricciones”. Dijo que, en los últimos ocho años, el sector agrícola no tuvo crecimiento en área sembrada ni en productividad como consecuencia de las restricciones.
En 2019, se produjeron 2.597.000 toneladas de soya.
Experto cuestiona freno a exportación
Según el economista José Alberti, las restricciones y control de precio a los productos no tradicionales, como los derivados de la soya y sorgo, son una política errónea que genera una mala señal a los productores e inversionistas.
Cuestionó los argumentos del Gobierno para frenar las exportaciones, ya que éstas no representan un riesgo para la seguridad y soberanía alimentaria. Recordó que el país es excedentario en alimentos como la carne de pollo y de res. También descartó un incremento de precios como lo señala el Gobierno. Explicó que los alimentos, pese a la recesión económica, tienen a bajar.


























