Nuevos paradigmas de vida
Marcelo Pérez Mercado, Arquitecto
Paradigma. Es el conjunto de modelos que se consideran deseables en una sociedad. Vivimos según ciertos paradigmas y educamos a nuestros niños bajo tales, usualmente con el deseo de que cuando crezcan sean personas funcionales y productivas. Inculcamos valores como el respeto, la responsabilidad, incluso una sana ambición.
El problema es que hasta ahora hemos vivido paradigmas estrictamente homocentristas que procuran la riqueza como señal del éxito personal.
Y esta riqueza debe ser mostrada, y ahí la razón por la que todos queremos llegar a tener auto nuevo y una casa grande en una calle asfaltada, de preferencia cerca a algún supermercado muy luminoso. Superficies lisas, ordenadas y limpias hasta donde alcance la vista.
Los tiempos están cambiando y también nuestra comprensión del mundo y, desgraciadamente se, hace evidente que nuestros valores que tienen como eje la superación individual no son suficientes para sobrevivir en un futuro cercano.
Es indispensable entender que ni la tierra es infinita ni los recursos son permanentemente renovables. El clima cambia, el suelo se degrada, consumimos más, el agua es cada vez más escasa y contaminada. Y si usted decide seguir viviendo exactamente como ha vivido hasta ahora, sólo le dejará un mundo aún más inestable a su niño.
Pero, por suerte, puede hacer algo: evolucione sus paradigmas de vida e incluya al planeta en su lista de prioridades. Enseñe a su hijo a lavarse los dientes y a preferir la bicicleta. Acuéstelo después de rezar y de separar residuos para reciclaje.
Que aprenda a tocar el piano y también a reducir su huella ecológica. Pero, sobre todo, que aprenda a apreciar y amar las cosas que viven y crecen. Llévelo al cine, pero también al parque a observar plantas y escuchar a las aves cantar. Que desarrolle su sentido de la responsabilidad haciendo la tarea y además plantando un árbol, y cuidándolo hasta que ambos sean adultos.
Para esto, sin embargo, es primero necesario que usted se informe, cambie, y enseñe el camino a su niño con el ejemplo. Verá que puede hacer mucho como padre y como ciudadano, ya que las autoridades tienen la obligación de garantizarle a usted y a su hijo un futuro sano y sostenible. Hay mucho que puede hacer para educar ambientalmente y dejar a las nuevas generaciones un legado de conciencia. Pero está claro que la inacción ya no es una opción.
Infórmese. Actúe.
























