Trump dice que “la ayuda está en camino” y pide a los iraníes seguir protestando
Donald Trump ha pedido a los iraníes que sigan protestando y ha dicho que la ayuda está en camino, en la señal más clara hasta ahora de que el presidente estadounidense podría estar preparándose para una acción militar contra Teherán.
“Patriotas iraníes, sigan protestando. ¡Tomen sus instituciones! La ayuda está en camino”, dijo Trump ayer en una publicación en Truth Social, un día después de que la secretaria de prensa de la Casa Blanca afirmara que los ataques aéreos estaban entre las “muchísimas opciones” que el presidente estadounidense estaba considerando.
Sus comentarios sugieren que la oferta de Irán de reanudar las conversaciones sobre su programa nuclear ha sido rechazada por Trump ante informes cada vez más creíbles de que hasta 2.000 iraníes han muerto en las protestas. Las autoridades iraníes habían admitido previamente 600 muertes.
Su llamado a seguir protestando llega un día después de que las manifestaciones aparentemente hubieran disminuido debido a la severidad de la represión. Trump aún está consultando con funcionarios sobre las medidas que podría tomar. Pero sus palabras implican que no se conformará con una mayor presión económica.
La evaluación actual de los diplomáticos europeos es que el régimen está muy decidido a aferrarse al poder y cuenta con la unidad interna y la determinación necesarias para lograrlo. Creen que se necesitaría una campaña de bombardeos estadounidense muy sostenida para cambiar esa alineación de fuerzas.
La nueva declaración de apoyo de Trump podría impulsar las manifestaciones, pero no está claro si una demostración de fuerza por parte de Estados Unidos podrá obligar al régimen iraní a ceder. El número de muertos por la represión de las protestas ha ascendido a miles, tras la filtración en internet de imágenes de morgues iraníes repletas de cadáveres de manifestantes.
En sus publicaciones en línea, Trump también pidió a los manifestantes iraníes que “guarden los nombres de los asesinos y abusadores”, sugiriendo que Estados Unidos podría hacerlos rendir cuentas y que “pagarían un alto precio”.
























