Sernap aprueba plan de manejo del Tunari
Después de 53 años de haber sido declarado parque nacional, el Tunari recién cuenta con un plan de manejo aprobado por el Servicio Nacional de Áreas Protegidas (Sernap), según se desprende del informe preliminar que brindó el director ejecutivo de la Asociación Faunagua, Paul Van Damme.
Añadió que hace más de 400 años, los incas ya reconocían la importancia natural y cultural de este lugar.
El plan pretende convertirse en un hito para contar con una nueva ley del PNT que reemplace a la 1262/1991, que amplió los límites hacia los municipios de la zona andina y fijó como línea urbanizable la cota 2.750 msnm.
Además, instruyó la expropiación de predios que se consideren necesarios, creó la gestora del parque e impuso restricciones de aprovechamiento a las comunidades del área.
“La idea es que se inicie una nueva gestión con una nueva ley de manejo” con los municipios, dijo Van Damme.
Sin embargo, el plan aún debe ser aprobado por el Ministerio de Medio Ambiente y Agua. La asociación se limitó a producir un “insumo técnico” para esta instancia de Gobierno.
El plan de manejo sostiene que la importancia y utilidad que tenía el parque se refleja en los 200 sitios arqueológicos identificados en el área, los caminos incaicos y la cultura de las comunidades que habitan en las montañas, precisó el director de Faunagua.
El interés para conservar el parque ha ido en aumento ante la presión urbana que soporta el área de colindancia, el límite urbanizable o la cota 2.750 msnm, ubicada al norte del área metropolitana.
En toda la región de influencia viven un millón de habitantes. La prioridad es proteger el sistema de recarga hídrica que alimenta los pozos y vertientes de los siete municipios del eje.
En todo el PNT hay 80 mil habitantes: 50.000 en comunidades campesinas y 25.000 en el borde del Tunari o los asentamientos.
“Estos últimos son el actor más complejo del parque y no han hecho su casita recién, sino que llevan 10, 20 años. Es muy difícil revertir una situación que es resultado de una gestión muy deficiente del PNT”, afirmó Van Damme.
La asociación trabajó con cuatro actores del área protegida. Primero, con las comunidades a través de la Federación Sindical de Trabajadores Campesinos; segundo, con los actores públicos como los municipios; tercero, con los actores urbanos del área metropolitana, y cuarto, con los pobladores de las urbanizaciones consolidadas.
El plan identificó 12 zonas de manejo en el Parque Nacional Tunari, tres de protección estricta, cinco de manejo integral, una turística arqueológica, de campamento, de colindancia y servidumbre ecológica.
Una vez que se apruebe el plan de manejo, se constituirá en la principal herramienta para elaborar una nueva ley que, esencialmente, buscará reemplazar la 1262 y contar con una nueva normativa que recoja las propuestas que han hecho organizaciones campesinas, ciudadanas y diputados ante el Ministerio del Medio Ambiente.
Ante el riesgo que representan los asentamientos que impermeabilizan la zona de recarga de acuíferos, el plan sostiene que la “zona clave” de acumulación de agua está entre la ladera sur y el pie de montaña donde están los ríos y cuencas; no en el borde de la cota. Pero reconoce que hay un sector amenazado por loteadores.
De acuerdo con los datos del plan, los asentamientos ocupan el 5 por ciento del área de recarga. “Todo afecta pero no es una zona clave; pero estamos pidiendo que los asentamientos aseguren el 100 por ciento de infiltración, que se adecuen ambientalmente; que no permitan que el agua de lluvia escurra por las calles”, explicó.
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DATOS GENERALES Y LEGISLACIÓN VIGENTE
Administración: Servicio Nacional de Áreas Protegidas
Grado de protección: Parque Nacional
Declaratoria: Decreto Supremo 6045 de 30 de marzo de 1962
Fecha de creación: 6 de agosto de 1978
Legislación: Decreto Supremo 6045/1962
Ley 253/1963
Decreto Supremo 15872/1978
Ley 1262/1991
Superficie: 309.091 ha
Municipios: Morochata, Cercado, Quillacollo, Sipe Sipe, Tiquipaya, Vinto, Colcapirhua, Sacaba, Colomi, Villa Tunari y Tapacari.
IDENTIFICAN 12 ZONAS EN EL PARQUE NACIONAL
“ZONA DE INFLUENCIA DIRECTA”
Es la región metropolitana que limita con el PNT, tiene 1 millón de habitantes “que influyen y están influenciados por el parque”. El plan los llama “actores urbanos” e incluye a la sociedad civil, ambientalistas, universidades, ONG, líderes de opinión y otros. “Es gente que no vive dentro del parque pero tiene una visión sobre cómo protegerlo para que dé servicios ambientales, como el agua”, explicó el director de Faunagua, Paul Van Damme.
“ZONA DE SERVIDUMBRE ECOLÓGICA”
De principio, no se debería urbanizar. De forma preliminar, entre la cota y la ladera, hay tres zonas. La zona de servidumbre y franjas ecológicas son los ríos y “son zonas que sí o sí se tienen que cuidar, porque son importantes para la recarga de acuíferos. Hay abanicos de agua y franjas de los ríos que se deben proteger muy bien para evitar inundaciones”, puntualizó el director.
Siguió: “Aquí deberíamos tener 100 por ciento de recarga ecológica, porque le hemos dado el nombre de zona de uso natural, es decir, que casi no se puede construir, no se puede hacer un uso intensivo, sí hay algunos usos permitidos”. No es la zona de asentamiento, sino que está entre la cota y pie de montaña y tradicionalmente ha sido habitada por campesinos. “Es una zona campesina pero con mucha presión de los loteadores”, dijo.
PROPONEN QUE ASENTAMIENTOS SE ADECUEN
En la denominada zona de colindancia están los asentamientos con unas 25 mil personas que habitan en el límite de la cota. Son considerados el actor más complejo del área, porque es un actor urbano que pertenece al área metropolitana, pero, al mismo tiempo, viven en el borde del parque.
“No es gente que recién ha construido su casita, está 10 y 20 años. Es muy difícil revertir una situación que es el resultado de una gestión muy deficiente dentro del parque”, afirmó el director de Faunagua. Agregó que en 50 años no se realizó una gestión para frenar los asentamientos.
“Lo que hicimos fue sistematizar toda su información legal. Hemos certificado todos los asentamientos que tienen derecho propietario y están arriba de la cota 2.750, no como franja sino como manchitas”, explicó.
Añadió: “No estamos hablando de la zona de loteadores, donde hay presión. Hay urbanizaciones consolidadas con derecho propietario y no les gusta que exista alguien encima. Deberían recibir servicios básicos mínimos”.
Dijo que en el plan se propone que los asentamientos se “adecuen ambientalmente”. Por ejemplo, asegurar que no cubran el césped. Se estima que las construcciones cubren el 5 por ciento del área de recarga hídrica y no están en la “zona clave”, entre la ladera sur y el pie de montaña.
























