Trump afirma que hay "cero riesgo" que lo destituya su propio gabinete
Texas y Washington |
El presidente saliente de EEUU, Donald Trump, dijo ayer que hay "cero riesgo" que le destituya su gabinete bajo el proceso establecido en la Enmienda 25 de la Constitución, y denunció el "asalto a la libertad de expresión" que se ha cernido sobre él y sus seguidores tras el ataque al Capitolio.
En un discurso durante su visita al muro en la frontera con México, Trump se refirió por primera vez a las peticiones de la oposición demócrata para que su vicepresidente, Mike Pence, inicie un proceso para destituirle bajo esa enmienda constitucional.
"La Enmienda 25 supone cero riesgo para mí, pero le pasará factura a (el presidente electo) Joe Biden y su Administración. Como dice la expresión, ten cuidado con lo que deseas", afirmó Trump, sin aclarar a qué se refería, dado que Biden no ha llegado a pedir explícitamente que se active ese mecanismo.
En sus declaraciones en la localidad fronteriza de Alamo (Texas), Trump volvió a referirse también al proceso que han iniciado los demócratas en la Cámara Baja para someterle a un juicio político por su responsabilidad en el asalto al Capitolio, horas después de tachar esa iniciativa de "absolutamente ridícula".
"(El proceso para un juicio político) está causando un enfado tremendo, una división y un dolor mucho mayores de lo que entenderá jamás la mayoría de la gente, lo cual es muy peligroso para EEUU, especialmente en este momento delicado", dijo Trump.
La Cámara Baja tiene previsto votar hoy para acusar formalmente a Trump de "incitar una insurrección" de sus seguidores antes del asalto al Capitolio, lo cual obligará al Senado a someterle a un segundo juicio político ("impeachment trial") que se celebrará una vez que Biden ya esté en el poder.
El muro antinmigrante
"Voy a construir el muro más grande que jamás visto. Será un muro de Trump, un muro magnífico", aseguró Trump durante la campaña presidencial de 2016.
La barrera, a lo largo de los 3.200 kilómetros de frontera con México, tenía por objeto proteger al país de los migrantes ilegales, los delincuentes y los narcotraficantes, dijo.
"Promesa hecha, promesa cumplida", dijo la Casa Blanca ayer mientras Trump viajaba a Texas para celebrar la finalización de más de 700 kilómetros del muro.
Pero un tercio de la frontera ya tenía un muro o barrera antes de que Trump llegara al poder. Los avances son principalmente mejoras o refuerzos de estructuras existentes.
Las autoridades no han dado detalles, pero según los medios estadounidenses, solo unos 20 kilómetros serían nuevas construcciones.
De hecho, extender el muro es más complejo, porque es necesario recuperar terrenos que generalmente pertenecen a entidades privadas, lo que constituye un rompecabezas legal.
Según el Departamento de Seguridad Nacional, se han iniciado las obras en 300 kilómetros adicionales y 240 se encuentran en la fase de preconstrucción.
Más que un muro, generalmente son barreras metálicas equipadas con equipos tecnológicos (luces, cámaras, etc.) para identificar los movimientos de migrantes ilegales.





















