La era del bitcóin comienza con problemas en El Salvador
El Salvador se convirtió ayer en el primer país del mundo por el que circula el bitcóin como moneda de curso legal, un experimento que busca reducir el costo por las remesas enviadas desde el extranjero y que, en un inicio, tropezó por problemas técnicos, además de que el valor de la criptomoneda sufrió una fuerte caída a nivel internacional.
En la víspera de la entrada en vigencia de la citada ley, el Gobierno de El Salvador compró 400 bitcóins en al menos dos operaciones, que ascenderían a más de 21 millones de dólares con el precio del bitcóin superando los 52 mil dólares.
Pero el bitcóin registró ayer una caída superior al 17 por ciento, colocando el valor de la divisa digital hasta en 43.050 dólares.
Con el paso de las horas ha moderado la caída y se colocó, al menos pasadas las 12:00 hora local (18:00 GMT), por arriba de los 46 mil dólares, según diversas plataformas.
En el marco de esta caída, Bukele publicó en sus redes sociales que El Salvador adquirió 150 bitcoines más, con lo que el país ha comprado 550 unidades de la criptodivisa.
El Gobierno no ha detallado los criterios utilizados para realizar las compras de los bitcoines, la formas en que se adquirieron y si la compra se hizo en una plataforma de intercambio o a un gran tenedor de la criptodivisa.
MANIFESTACIÓN
Cientos de personas manifestaron contra el bitcóin en el entorno de la Asamblea Legislativa de San Salvador y quemaron neumáticos mientras eran vigilados por la policía antimotines.
“No la queremos porque esa moneda nos va a venir a afectar en grande. Uno en el campo vende fruta, ¿y cómo vamos a hacer para maniobrar el dinero?”, dijo la campesina Rosa Martha Pérez, de 68 años, durante la protesta.
“Le tengo desconfianza al bitcóin por tres razones: Una, es un dinero muy volátil. En segundo lugar, que se presta para lavado de dinero y tercero que podemos llegar a ser un narcoestado”, consideró Luis Mejillón, de 28 años.
El Gobierno asegura que la medida contribuirá a la bancarización de la población y evitará la pérdida de unos 400 millones de dólares de comisiones por las remesas que los salvadoreños envían desde el extranjero a través de entidades financieras.
Los envíos de la diáspora de unos dos millones de salvadoreños representan el 22 por ciento del PIB salvadoreño.
“La expectativa es poder depositar un dinero y, a la larga, si sube el bitcóin, voy a ganar. Y también para comprar (...) porque ya esto del bitcóin está en todo el país”, dijo optimista Raúl Martínez, trabajador de una fábrica de 51 años.
El Gobierno de Bukele, con amplia mayoría en el Parlamento, dispuso 203 millones de dólares del presupuesto para su plan, que respalda la convertibilidad automática de bitcóin a dólar.
El Gobierno ya ha comprado hasta el momento 550 bitcóins, equivalente a unos 26 millones de dólares a precios actuales.
El Gobierno asegura que el bitcóin estimulará la economía que, desde su dolarización en 2001, ha estado estancada con una media de crecimiento entre el 2 y 4 por ciento, y que en 2020 se contrajo un 7,9 por ciento en medio de la pandemia.
El uso de la moneda es opcional
A pesar de que la normativa señala que todos los agentes económicos están obligados a aceptar la criptomoneda, el Gobierno ha insistido en que el uso de la misma es opcional.
No obstante, el asesor jurídico de la Presidencia, Javier Argueta, dijo el lunes que sí será obligación que los negocios reciban el bitcóin como forma de pago y también será obligación tener la billetera virtual para realizarlo.
De lo contrario, indicó que los negocios se exponen a remisiones de infracciones a la Ley de Protección al Consumidor, pero esto no está contemplado en la ley.
En el reglamento, que es complemento de la normativa y fue elaborado por el Ministerio de Economía, tampoco se aclara el punto de la obligatoridad.
Según Bukele, los comercios están obligados a aceptar la criptomoneda, pero no a recibirla.

























