Pluri-multi-indignación
Indignación, eso siente una redacción cuando escucha a uno de sus periodistas contar las travesías que debió pasar el colega para cubrir el acto del Movimiento Al Socioalismo, ayer en el trópico cochabambino, con motivo de la proclamación de Evo Morales como su candidato 2019.
Para qué relatar la interminable fila de carros varados esperando por horas el avance de tramos en la carretera inconclusa; el infernal calor y humedad característicos de Chapare, además de los ocho km (cuatro de ida y cuatro de vuelta) que caminaron y con las suelas “ardiendo” para desplazarse al sitio convocado debido a que la carretera fue cerrada por razones “logísticas”.
Ver utilizar los bienes públicos en un acto particular y el abuso de contar con personal del Estado para una proclama en un aeropuerto, además de oír los relatos de las personas que asistieron “obligadas” a la fiesta política sin respetar familias, hijos ni horarios laborales, son sólo algunos de los elementos que “adornan” la travesía.
A ello se suma el pretexto perfecto de fumigar el palacio sede para dar “licencia” a los funcionarios públicos, que fueron convocados a Chapare.
Pasaron hambre, sed, gastaron recursos propios, sudaron, no contaron con servicios básicos por sólo mencionar algunas de las experiencias incómodas. Y obviamente si la acción es por convicción, nadie se dio cuenta de lo que relatamos.
Pero todo ello en nada se compara al hecho de sentirse invadido, usado y “robado”. Sí. Robado. El corresponsal de Los Tiempos que cubría el acto perdió su material de trabajo con importantes registros de imágenes, textos y audios, mientras filmaba al Presidente cuando se retiraba, un sigiloso amigo de lo ajeno le cortó el chaleco de prensa y sustrajo dos celulares.
¿Casual? Esperemos que sí. Siempre debe otorgarse el beneficio de la duda, pero es raro que le suceda justo al periodista que transmitía “en vivo” lo bueno, lo malo y lo feo de la reunión. Más aún, tomando en cuenta que el área de prensa, cercana a la tarima, estaba fuertemente custodiada.
Ojalá que, con la misma celeridad que el Ministro Carlos Romero interceptó a los “guerreros digitales” que lo molestan en redes, logre verse en cámaras quién fue el responsable de este vergonzoso hecho.
Directora de Los Tiempos
Columnas de LUZ MARINA CANELAS ARZE
















