Villalpando: "Confío en el desarrollo musical del país"
Alberto Villalpando ha perdido la cuenta del número de composiciones que ha realizado en más de medio siglo de trayectoria musical. Uno que otro está guardado en el armario de su estudio en medio de libros musicales y literarios que tiene y otros están perdidos "en dónde quién sabe", como dice él.
Su nombre es el más conocido en el ámbito musical boliviano. Lo han llamado padre de la música contemporánea del país por sus grandes aportes al desarrollo artístico y sus seguidores no dudan de ello.
Le han otorgado decenas de diplomas y reconocimientos, es premio nacional de cultura y hoy recibirá un título más, uno de Doctor Honoris Causa de la Universidad Mayor de San Simón (UMSS), casa de estudios superiores donde actualmente se dedica a la docencia en tercero, cuarto y sexto semestre del programa de licenciatura en música.
- ¿Qué ha significado para usted la enseñanza en toda su trayectoria artística?
R.- La enseñanza es el resultado de una vocación mía. Después de terminar mis estudios en Argentina me vine a enseñar lo aprendido. Creo que aprendí mucho allá con mis maestros. Tuve cientos de oportunidades de salir de Bolivia, pero siempre confié en que el país se desarrollaría enormemente en el ámbito musical y yo quería aportar en ello.
Ha escrito obras para ballets y una ópera, tiene dos novelas y ha realizado música para películas nacionales como "Ukamau", "Llawar Mallku", "Mina Alaska", "La gran Herencia", "Mi socio", producciones videográficas, además de internacionales. Actualmente, apoya en la formación de músicos en cumplimiento a una promesa que hizo a su profesor en Buenos Aires: enseñar en Bolivia.
- ¿Qué opina sobre la situación actual de los músicos?
R.- Creo que ahora tenemos nivel para exportar. Hay buenos músicos que están llevando en alto al país y muchos de ellos están enseñando en escuelas o en casas superiores. La carrera de música de la UMSS es un ejemplo de esta situación, considero que es la más sólida después de varios intentos que se han hecho en Bolivia, de crear algo firme que forme a músicos en el país.
Una de las últimas producciones que hizo fue para el pianista Alexander Schimpf que se estrenó en Alemania en abril pasado. Se trata de una sonata que cuenta con cuatro movimientos y juega bastante con la dinámica musical, creando un ambiente de misterio con tan sólo escucharlo. Un trabajo que realizó en 2017 y concluyó en diciembre aunque normalmente se toma su tiempo para hacer una buena obra musical. “Invierto lo que tiene que ser nomás”, dice.
- No es el inicio ni el final de algo pero no está demás decir, ¿qué proyectos tiene pendientes el maestro Villalpando en su carrera artística?
R.- Muchos, por ejemplo una ópera similar a la Manchaypuyto de 1995 donde más de 70 músicos debutaron en el escenario del teatro Municipal de La Paz. Queríamos reponerlo en Cochabamba, pero creo que el problema no es lo musical, sino los ambientes. Sin embargo, sigue en pie este proyecto y otros.
En su escritorio y en su sala están colgados algunos de los reconocimientos que le dieron en La Paz, Santa Cruz y Cochabamba. Probablemente esté ahí el título que recibirá hoy a las 10:00 en el aula Magna de la UMSS, uno más de los tantos por su gran aporte y agradecimiento al maestro Villalpando en su prolífica y larga trayectoria.
"Mentiría si dijera que seguir en la música ha sido fácil. Sin embargo, la perseverancia es lo que me ha abierto puertas en la vida". Alberto Villalpando. Músico compositor























