Murió Dolores O’Riordan, vocalista de The Cranberries
Si un grupo suele ser identificado por la voz de su cantante, en el caso de The Cranberries no es exagerado decir que la voz de Dolores O’Riordan era el 90% de la banda. Una voz maleable, igual de cómoda para abordar la sensualidad de una balada o la agresividad de un rock, capaz de transmitir melancolía y hacer brotar lágrimas de emoción con apenas un par de notas. Una voz que se apagó inesperadamente ayer: la cantante murió a los 46 años en Londres.
“La cantante Dolores O’Riordan murió hoy (por ayer) súbitamente. Estaba en Londres para participar de una breve sesión de grabación. Por ahora no hay más detalles disponibles. La familia está devastada y pide privacidad en este momento tan difícil”, dice el escueto comunicado oficial publicado en la página de Facebook de la banda.
La menor de siete hermanos, O’Riordan había nacido en 1971 en Limerick, Irlanda. De chica, cantaba y tocaba el piano en la iglesia de su pueblo: antes de cumplir los 20 años, a través de un aviso en un diario, se unió a The Cranberry Saw Us, que pronto se llamarían The Cranberries a secas. El cuarteto fue una de las revelaciones de los ’90, pero su éxito no fue inmediato.
Pero como teloneros de grupos como Suede o The The, los irlandeses conquistaron al público estadounidense. Y cuando el video de Linger empezó a verse una y otra vez por MTV, les llegó la masividad: el tema trepó en los rankings y el disco debut alcanzó el doble platino.
Dolores O’Riordan era la líder perfecta para esa banda nueva. No sólo por su notable registro vocal, con esa mezcla de gemidos apasionados y falsetes alpinos, sino por su manejo del escenario y la fotogenia de su figura, etérea, gélida y tierna a la vez. Además de cantar, tocaba la guitarra y componía: son suyos clásicos como Zombie y Ode to my Family.
El grupo siguió por el camino del éxito (en total vendió 40 millones de copias), pero justamente por eso entró en crisis. “Odiaba cantar y aquello en lo que se había convertido la banda, porque era simplemente una máquina de trabajo. Todos los días, y a todas las horas, había algo programado. Era algo tan loco que no podía dormir. Pensábamos en separarnos y en no hacer más discos porque todos estábamos hartos”, contaba O’Riordan sobre esos años en los que algunas fotos la mostraron demacrada y se rumoreaba que padecía anorexia.
Para ese entonces, ya estaba casada con Don Burton, ex tour manager de Duran Duran, con quien tuvo tres hijos. La cantante decidió privilegiar su vida privada, con “cuatro años de recreo”, según decía, en los que dejó a la banda en pausa, mientras se dedicaba a pintar y ser madre de tiempo completo, y aparecía en las listas de millonarios como una de las 10 mujeres más ricas de Irlanda.
Eileen O’Riordan, madre de Dolores, había comentado el año 2014 que su hija estaba en un estado “muy vulnerable” y estaba bajo el cuidado de un médico psiquiatra.
Mientras se recuperaba, no pudo reconocer a su madre cuando la visitó en la estación Shannon Garda.
“Dolores estaba dentro de una habitación, estaba tirada en el suelo, acurrucada. Tenía la cabeza cubierta y el rostro cubierto. Ella estaba tratando de protegerse a sí misma. Le di un abrazo. Intenté hablar con ella. Ella no se dio cuenta de que yo estaba allí en absoluto”, dijo.
O’Riordan era bipolar y en 2014 pasó unas horas detenida luego de protagonizar un incidente con la tripulación de un avión. En mayo pasado habló con The Irish News sobre su batalla contra la depresión. Ese mes, The Cranberries tuvo que suspender gran parte de la gira europea por los dolores de espalda de O’Riordan.
En diciembre, había participado de la fiesta de fin de año de la revista Billboard, y había cantado algunas canciones. Parecía recuperada, y nada hacía prever este triste final.
DATOS
Investigaciones. La Policía indicó que investigaba la “muerte repentina” de una mujer de unos 40 años hallada poco después de las 09:00 en un hotel del centro de Londres, sin confirmar la identidad de la víctima.
Depresión. La cantante declaró que utilizaría la música, la danza y el escenario para mejorar su salud mental.
Repercusiones. “Estamos destrozados”, reaccionó en Twitter Duran Duran. El grupo irlandés Kodaline dijo sentirse “totalmente conmocionado”.
El último mensaje. “Hola a todos, aquí Dolores. ¡Me encuentro bien!”, escribió en su Twitter.



















