Mujer y política: violencia, paridad y machismo son temas pendientes

11/10/2020

Lorena Amurrio Montes

Hoy es el Día de la Mujer Boliviana. Tuvo que ser una mujer una mujer cochabambina presidenta, Lidia Gueiler, quien instituyó el Día de la Mujer Boliviana en conmemoración a la poetisa cochabambina Adela Zamudio. La literata es recordada por su lucha en favor de los derechos de la mujer en una sociedad donde tenía que usar un seudónimo para publicar su arte literario.

Entre 1947 y 1949 las mujeres bolivianas acudieron a las urnas “como prueba” para ver si tenían buen juicio para votar. Sin embargo, Adela Zamudio recuerda en su poema “Nacer hombre” que hasta “un idiota” podía votar a inicios de los años 1900, sólo por ser hombre. 

Pasaron 120 años y ahora el voto es universal, pero la presencia femenina en la política sigue reducida o condicionada. Las únicas dos féminas que aspiraban a la silla presidencial tuvieron que dejar de lado sus proyecciones diversas razones. Pero hay más deudas: la paridad no se ha cumplido a totalidad y los partidos han incorporado propuestas divergentes sobre la mujer, la lucha contra la violencia y otros temas.

Hoy se recuerda el Día Nacional de la Mujer en conmemoración al natalicio de Adela Zamudio, pero las deudas con este sector, que representa la mitad de la población, aún son cuantiosas. Examinemos primero la política y las listas. 

La Ley 026 de Régimen Electoral exige que las listas de candidatos a la Asamblea Legislativa Plurinacional tengan paridad. 

Algunos de los criterios  son, por ejemplo: si el titular es varón, la suplente debe ser mujer y viceversa. Hay algunos cargos a los que la primera postulante debe ser una dama, pero esto no se cumple en su totalidad. 

Las organizaciones Paridad-Poder-Juventudes, de la Coordinadora de la Mujer e IDEA Internacional, realizaron el análisis de listas de candidatos y en muchos casos debían existir sustituciones que aún no se hicieron, pese a que sólo falta una semana para las elecciones nacionales. 

“Hay partidos en los que falta completar más de la mitad de los indicadores de paridad y alternancia. Esperemos que por la premura no estén improvisando listas y pasando por alto derechos de las mujeres”, dijo Mónica Novillo, directora ejecutiva de la Coordinadora de la Mujer.

Según el análisis, Comunidad Ciudadana (CC) es la agrupación política con mayor porcentaje de cumplimiento de indicadores, con 98,31%. CC sólo aguarda una resolución del Tribunal Supremo Electoral (TSE) sobre una de sus candidaturas inhabilitadas.

El Movimiento Al Socialismo (MAS) tiene un 94,92% de cumplimiento. Luego está la alianza Creemos, que alcanza el 83,05%.

Pan-Bol tiene un  76,92% de cumplimiento de indicadores; sigue Libertad y Democracia (Libre 21), con 73,33%.

Pero el caso más preocupante es del Frente Para la Victoria (FPV), que tiene un 42,31% de cumplimiento de indicadores de paridad; ni siquiera alcanza a la mitad. Esto significa que deben modificar sus listas casi en la totalidad.

Este análisis se hizo a las listas de postulantes a senadores, diputados plurinominales, uninominales, indígenas y supraestatales. Los cargos con mayores problemas son las diputaciones plurinominales y uninominales, ya que solamente una organización política llega al 100% de cumplimiento en cada uno de esos cargos.

“Estamos a tiempo de no repetir los errores de las pasadas elecciones”, advierte Novillo, en alusión al proceso electoral de 2019 (anulado), cuando ocho de las nueve organizaciones políticas llegaron a las urnas sin cumplir los criterios de paridad por la inacción del TSE entonces.

En esta oportunidad, el TSE llamó a una reunión a las organizaciones políticas para explicar los criterios de paridad que deben cumplir. Las agrupaciones tendrán esta semana para reemplazar sus candidaturas y las listas oficiales se subirán el 17 de octubre, un día antes de los comicios, dijo el presidente del TSE, Salvador Romero. 

Sin embargo, mujeres en política pidieron que estas representaciones sean reales y no sólo nominales. En la pasada gestión se tuvo denuncias contra suplentes varones que buscaban la renuncia de la titular bajo el rótulo de “alternancia”.

Mujeres en política

“Una mujer superior en elecciones no vota, y vota el pillo peor. (Permitidme que me asombre).Con tal que aprenda a firmar puede votar un idiota, porque es hombre!” (fragmento del poema “Nacer hombre”, de Adela Zamudio).

En efecto, durante unos 40 años, sólo podían votar las damas de alta alcurnia, no así las mujeres sencillas y de cuna humilde. Recién en 1952, la revolución permitió el voto universal. Y fue en 1979 cuando Bolivia tuvo a la primera mujer en el poder, Lidia Gueiler Tejada. 

No fue electa; su asunción al poder resultó producto de problemas políticos. Hoy, la presidenta de Bolivia también es mujer, Jeanine Áñez, pero tampoco ocupa la silla por elección del soberano, sino por sucesión constitucional tras los conflictos poselectorales de octubre y noviembre de 2019. 

Bolivia nunca tuvo una mujer presidenta electa. Este año, Áñez estuvo compitiendo con la agrupación Juntos y también la postulante del partido Acción Demócrata Nacionalista (ADN), María de la Cruz Bayá. Áñez decidió declinar ante la caída de su respaldo y Bayá está con un pie afuera luego de que su organización política decidiera bajarse de la carrera electoral. 

Este 18 de octubre, la posibilidad de elegir a un presidente será sólo entre seis hombres. La vicepresidencia tampoco es demasiado diferente: dos mujeres postulan para ocupar este cargo. 

Tomasa Yarhui acompaña a Jorge Quiroga, de Libre 21, y Ruth Nina es la dupla de Feliciano Mamani, de Pan-Bol. 

Yarhui fue crítica al respecto y asegura que una de sus tareas, en caso de ser electa, será trabajar en la presencia de la mujer en la política. 

“Hicieron la ley a su gusto. Exigieron paridad sólo en las listas a la Asamblea, pero no para los binomios. Tenemos que cambiar eso y que la norma alcance a todos. Yo voy a trabajar para mejorar la representatividad de las mujeres en la política”, manifestó  Yarhui. 

Candidatos machistas

Si bien la alianza Creemos, de Luis Fernando Camacho, postula en su plan de gobierno el empoderamiento de la mujer,  este candidato es cuestionado por sus propuestas polémicas.

“Vamos a hacer que la mujer tenga tiempo de trabajar y de cuidar el hogar”, dijo Camacho en un debate presidencial y fue cuestionado por muchos sectores que consideraron este dicho como machista por  insinuar que la mujer tiene por obligación trabajar y hacerse responsable de la casa. 

Otro candidato cuestionado por sus menciones a la mujer es Chi Hyun Chung, de FPV. “La mujer va a ser la reina de palacio de gobierno”, dijo cuando Los Tiempos le preguntó sobre el rol que cumplirían las damas en su gobierno en caso de ser elegido.

En otra oportunidad mencionó que la mujer fue creada para ayudar y cuidar del hombre. Un dicho repudiado por muchas damas que ven en sus sueños algo más que cuidar a sus parejas. 

¿Por qué no hay más mujeres ocupando o postulando por puestos de poder?

El analista político Marcelo Arequipa hace referencia a un estudio que se hizo al respecto. “Ese estudio reflejó que, a mayor formación educativa, las mujeres no quieren participar en la política; a la inversa ocurre en los hombres (…). Creo que las mujeres no sienten mucho incentivo para participar en la vida política, pero sí siendo exitosas como empresarias o profesionales”, observa Arequipa. 

Entonces, ¿qué ocurre con la representación femenina? Al rededor de un 51 por ciento del padrón electoral es femenino y la mitad de la población es de este género, pero no existen altas autoridades que las representen. Incluso los ministerios tienen predominancia masculina. 

Según Arequipa, la ausencia de mujeres en los altos mandos del país representa que “se pierde la oportunidad de entenderse como un país más completo”, agregó. 

La historiadora Esther Ayllón, comentarista invitada a una tesis sobre el voto femenino en Bolivia, señaló que “el camino de los derechos políticos fue abierto por mujeres fundamentalmente de clases medias y clases altas en Bolivia, que desarrollaron acciones que sin embargo no desestabilizaron el orden social patriarcal imperante”, lo que entre otras cosas impidió que su feminismo fuera masivo, “más popular, más cholo”.

La historiadora María Elvira Álvarez analizó el voto femenino y la presencia sindical de las mujeres. Hoy por hoy, tampoco se vio a una dirigente minera mujer o una ejecutiva de la Central Obrera Boliviana (COB) que fuera dama.

Se avanza, pero aún hay espacios que falta conquistar.  Cochabamba no tuvo una alcaldesa electa mujer, ni tampoco gobernadora. Esas sillas fueron ocupadas por damas, pero por renuncias de los titulares varones. 

Programas se enfocan en la lucha contra la violencia

Comunidad Ciudadana (CC) propone crear el Ministerio de la Mujer. Libertad y Democracia (Libre 21) apuesta por instaurar la Defensoría de la Niñez y la Mujer al nivel de la Defensoría del Pueblo. El objetivo de ambos es trabajar para reducir la violencia contra la mujer. 

Las vidas de las mujeres siguen cayendo en manos de hombres que se creen con poder sobre ellas. Leyes de emergencia no fueron suficientes. La alarma sigue encendida. 

Los partidos políticos apuestan por aumentar presupuesto a la atención de estos casos, como lo señala el Movimiento Al Socialismo (MAS). 

Dentro de su programa de gobierno, apuesta por mayor presupuesto para la justicia y la Policía para la atención de hechos de violencia contra la mujer. Asimismo, propone crear centros de atención integral para víctimas. 

Creemos lo ve también desde el punto de vista económico. En el argumento de la propuesta ven necesario fomentar la independencia económica que permitan a una mujer no depender de su pareja. 

Por este motivo, consideran que se puede elaborar una norma que obligue a las empresas a contratar a una mujer víctima de violencia por cada 50 trabajadores. Todos los programas señalan la educación como un pilar de prevención. 

Créditos fotografía: 

Fotografía: 
José Rocha / APG

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Infografías: 
Giuliana Jaldín