La música es un arte que nos acompaña a diario y que combina sonidos, melodías y ritmos. Dentro de esta forma de arte, la música académica o erudita es el pináculo absoluto. Los estudiosos de esta disciplina deben entregarse a ella en cuerpo y alma para lograr ser verdaderos maestros. Eduardo Rodríguez-Campadello es un virtuoso que encarna esta frase.