Bolivia atraviesa dificultades económicas que ponen en discusión el modelo económico aplicado por el Gobierno del MAS desde hace casi 20 años, en el cual el Estado juega un rol protagónico como generador y distribuidor de la riqueza, dejando un espacio reducido para la participación del sector privado. Distintos economistas han planteado que es momento de reducir el tamaño del Estado y generar las condiciones para atraer la inversión privada, nacional y extranjera con el propósito de mejorar las condiciones a mediano y largo plazo.