
CENTRO DE COLABORACIONES SOLIDARIAS
Cerca de 800 millones de personas carecen de los alimentos suficientes para una vida digna. La ONU estima que se necesitarían 160 dólares anuales durante los próximos 15 años por cada persona que vive en una situación de pobreza extrema. La esclavitud, el sometimiento de la mujer o el racismo quedaron a un lado, acabar con la pobreza es el objetivo para el siglo XXI.

BUSCANDO LA VERDAD
Amemos y honremos a nuestras esposas, suegras y madres…¡mientras haya tiempo!
Cada 27 de Mayo se da uno de los festejos más importantes en Bolivia -el “Día de la Madre”- un justo homenaje a ese sublime ser, creador de vida, por quien llegamos a ser “hijos”. Sin duda alguna, de toda la Creación, el ser más parecido a Dios es la madre por ser dadora de vida hasta el sacrificio, como Jesús. Digo sacrificio, porque en verdad es así.

LA LUZ Y EL TÚNEL

CÉSAR AUGUSTO CAMACHO SOLIZ

PROJECT SYNDICATE
LONDRES – Casi la mitad de la población mundial –unos 3.500 millones de personas– vive cerca de la costa. En tanto el cambio climático exacerba los efectos de las tormentas, las inundaciones y la erosión, la vida y la subsistencia de cientos de millones de esas personas están en riesgo. En verdad, la última edición del Informe de Evaluación de Riesgo Global del Foro Económico Mundial ve la imposibilidad de adaptarse a los efectos del cambio climático como el riesgo más importante, en términos de impacto, para las sociedades y las economías de todo el mundo.

WALDO RONALD TORRES ARMAS

BARLAMENTOS
Apelando una vez más a imagería marxista, en superestructura de normas y leyes tal vez estamos al nivel de Suiza, pero en estructuras se engaña al pueblo con transformaciones que no lo son

DEBAJO DEL ALQUITRÁN
Al parecer, su pobreza intelectual les impide tomar consciencia del enorme daño que están provocando no sólo a la institución, sino a toda la sociedad en su conjunto. La racionalidad es incompatible con los deseos de esta camarilla de perpetuarse en el poder

LUIS FERNANDO PAZ QUIROGA

DESDE LA TIERRA
Dudé en ser más ama de casa o más patriota cuando me informaron que los precios en un supermercado paceño eran muy favorables para la canasta familiar. Fui con mi lista de compras mensual y encontré que las galletas, la gelatina, los jabones y hasta los lácteos eran baratos, pero no tenían el sello “Hecho en Bolivia”.

